La conmemoración del Día
Internacional de los Defensores de los Derechos Humanos es un Compromiso con la
Cultura de Paz señaló el politólogo Walter Trejo Urquiola.
Cada 9 de diciembre, el mundo celebra el Día Internacional de los Defensores de los
Derechos Humanos, una fecha proclamada por las Naciones Unidas en
reconocimiento a la labor esencial de quienes, con valentía y compromiso,
promueven y protegen los derechos fundamentales de todas las personas.
Este día fue establecido mediante la Resolución 53/144 de la Asamblea General de las Naciones Unidas,
adoptada el 8 de marzo de 1999, la cual aprobó la Declaración sobre los Defensores de los Derechos Humanos.
Este documento fundamental refuerza la legitimidad y la
protección de los actores sociales y comunitarios que trabajan, muchas veces en
condiciones adversas, para garantizar la dignidad humana.
Contexto de la Resolución 53/144
La Declaración sobre
los Defensores de los Derechos Humanos destaca el derecho de toda
persona a promover y procurar la realización de los derechos humanos y
libertades fundamentales, tanto a nivel nacional como internacional. Este marco
reconoce la importancia de crear entornos seguros y propicios para que las
organizaciones y los individuos ejerzan su labor sin temor a represalias, violencia
o discriminación.
Además, insta a los Estados a adoptar medidas efectivas para
proteger a los defensores de derechos humanos y garantizar su acceso a la
justicia, reafirmando que la responsabilidad principal y el deber de promoción
y protección de los derechos humanos recaen en los gobiernos.
Relación con la Cultura de Paz
La labor de los defensores de los derechos humanos es
intrínseca a la construcción de una Cultura de Paz, entendida como el
conjunto de valores, actitudes y comportamientos que rechazan la violencia y
buscan resolver conflictos a través del diálogo y la comprensión mutua.
Promover los derechos humanos es fundamental para erradicar las causas
estructurales de la violencia y la injusticia, sentando las bases para
sociedades más equitativas y pacíficas.
El trabajo de estos defensores conecta directamente con los
principios de la Declaración y Programa
de Acción sobre una Cultura de Paz (Resolución A/RES/53/243 de 1999),
que incluye como eje central la promoción de los derechos humanos, la igualdad
de género, la participación democrática y el acceso a la educación.
Reflexión y Llamado a la Acción
En este día, se reconoce el sacrificio y la dedicación de
miles de defensores que han arriesgado su seguridad y, en muchos casos, sus
vidas para garantizar que las voces más vulnerables sean escuchadas. También es
un momento para exigir a los Estados, organizaciones internacionales y a la
sociedad civil que fortalezcan sus compromisos para proteger a estas personas y
asegurar que su labor sea valorada y respetada.
Conmemorar este día es un acto de resistencia frente a las
adversidades y una reafirmación del compromiso con un mundo más justo,
inclusivo y en paz, en el que la dignidad humana prevalezca como un principio
universal.
"Defender los derechos humanos es sembrar la semilla de
la paz en cada rincón del mundo".
Mayor información catedradelapazula@gmail.com