jueves, 17 de diciembre de 2015

CULTURA DE PAZ COMO MARCO DE TODA ACCION SOCIOEDUCATIVA (*)



Cuando se formó la UNESCO, y en su preámbulo fundacional se señalaba que “si las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz”, sus fundadores aceptaban el reto y lanzaban al mundo el mensaje de que si los humanos hemos sido capaces de inventar una práctica tan brutal como la guerra, hemos de ser igualmente capaces de inventar la paz, de construirla, fortalecerla y universalizarla.
Dice Vicent Fisas (1998) hemos convenido también que la paz es algo más que la ausencia de guerra, y tiene que ver con la superación, reducción o evitación de todo tipo de violencias, y con nuestra capacidad y habilidad para transformar los conflictos, para que en vez de tener una expresión violenta y destructiva, las situaciones de conflicto puedan ser oportunidades creativas, de encuentro, comunicación, cambio, adaptación e intercambio. Este nuevo enfoque es el que persigue la “cultura de paz”, o “cultura para la paz”, si la entendemos como un proceso que, en primera instancia, habrá de transformar la actual “cultura de la violencia”.
Abordemos primeros, algunas definiciones para comprender nuestro papel en la construcción de la Cultura de Paz y para relacionar la finalidad de ésta con el tema tratado en este Seminario-Taller “La Recreación nos lleva a la paz”.
Animación Socio-Comunitaria precepto que está impregnado en nuestra misión, que debe estar presente en todas las acciones con y para las personas, culturas y organizaciones; entendemos que nuestro trabajo de construcción de nuevos espacios de Cultura de Paz solo puede darse a través del acompañamiento de personas y grupos.
Entendemos el acompañamiento sociocomunitaria como un camino compartido de escucha, diálogo y apoyo permanente, en el que  ambas partes nos enriquecemos e interpelamos mutuamente. Un acompañamiento que conlleva la superación de resistencias internas, audacia para afrontar grandes retos, lucidez y perseverancia en los momentos de dificultad y celebración de la vida en común.
En tal sentido, es fundamental definir como entendemos el término de Comunidad. Según el Diccionario Larousse, el término de comunidad se refiere al “estado de lo es común: comunidad de bienes, por ejemplo. Asociación de personas o Estados que tienen interés común: comunidad de propietarios,  comunidad económica. Sociedad Religiosa sometida a una regla común”.
Cada quien tiene en su cabeza una teoría interna del mundo y desde ella aborda el conocimiento. Después de ello, la persona como sujeto de derechos se dispone a predecir y comprender. Se aprende todo el tiempo en diversos temas, contextos y personas. Por eso, la paz se puede aprender desde lo lúdico, lo recreativo; razón de ser de este seminario.
Formando Ciudadanos en Democracia. Entendemos por ciudadanía el sentimiento de pertenencia y el compromiso de las personas y las organizaciones con el bien común y la protección de todos los seres humanos, en especial de los colectivos más débiles. La ciudadanía adquiere protagonismo en la construcción de una sociedad comprometida y justa.
Frente al pesimismo que niega la posibilidad de cualquier cambio significativo, mantenemos que la participación genera nuevas realidades. Frente a quienes afirman que los derechos de las personas dependen de sus méritos, defendemos que la dignidad, los derechos y la responsabilidad son consustanciales a todos los seres humanos. Frente a quienes entienden la sociedad como pura suma de individuos, creemos que las organizaciones sociales, al aunar la voluntad de muchas personas, multiplican sus capacidades. Frente al escepticismo y la distancia creciente, que separa a las instituciones públicas de la ciudadanía, tenemos el convencimiento de que las organizaciones sociales tienen capacidad de influir en las decisiones políticas que afectan a las personas. Pero sobretodo, entendemos que debemos fomentar la democracia participativa y protagónica. 
Con XXVIII años de experiencia en procesos de formación, capacitación y seguimiento de sus propuestas formativas, Cátedra de la Paz sigue desarrollando acciones socioeducativas desde el Estado Mérida, en la actualidad estamos en nueve (09) Estados (Mérida, Táchira, Barinas, Zulia, Trujillo, Bolívar, Monagas, Caracas, Lara) desarrollando acciones; la mas resaltante es el Diplomado Cultura de Paz. Estas iniciativas desarrolladas por un número equipo de Voluntarios/as de Paz (en la actualidad treinta y nueve voluntarios/as) busca coadyuvar en la comprensión y consolidación del respeto a los derechos humanos, la libertad, la justicia, la tolerancia, la igualdad y la solidaridad desde la aplicación de la Cultura de Paz en cualquier contexto de aprendizaje (familia, escuela y comunidad).
Ahora bien, comprendamos qué es la Cultura de Paz para relacionar el porqué este Seminario-taller.  La Organización de las Naciones Unidas (ONU) entiende por Cultura de Paz al:
“conjunto de valores, actitudes, comportamientos, tradiciones, estilos de vidas basados en el respeto a la vida, el fin de la violencia y la promoción y la práctica de la no violencia por medio de la Educación, el diálogo y la cooperación; el respeto pleno y la promoción de los Derechos Humanos y las Libertades fundamentales; el compromiso de la resolución pacífica de los conflictos; los esfuerzos para satisfacer las necesidades del desarrollo y protección del ambiente de las generaciones presentes y futuras; el respeto y la promoción del derecho al desarrollo; el respeto y el fomento de las igualdades de derechos y oportunidades de las mujeres y de los hombres; el respeto y fomento del derecho de todas las personas a la libertad de expresión, opinión e información; toda la promoción de los valores que permitan que la sociedad en el contexto nacional e internacional favorezca la paz”.
Es importante señalar que el Manifiesto CULTURA DE PAZ (2000) nos compromete a insertar en cada acción socioeducativa sus premisas:
1.-“Respetar todas las vidas.”  Respetar la vida y la dignidad de cada persona, sin discriminación ni prejuicios.
2 “Rechazar la violencia.”  Practicar la no violencia activa, rechazando la violencia en todas sus formas: física, sexual, sicológica, económica y social, en particular hacia los más débiles y vulnerables, como los niños y los adolescentes.
3“Liberar mi generosidad.” Compartir mi tiempo y mis recursos materiales, cultivando la generosidad a fin de terminar con la exclusión, la injusticia y la opresión política y económica.
4“Escuchar para comprenderse.”  Defender la libertad de expresión y la diversidad cultural, privilegiando siempre la escucha y el diálogo, sin ceder al fanatismo, ni a la maledicencia y el rechazo del prójimo.
5 “Preservar el planeta.” Promover un consumo responsable y un modo de desarrollo que tenga en cuenta la importancia de todas las formas de vida y el equilibrio de los recursos naturales del planeta.
6 “Reinventar la solidaridad.” Contribuir al desarrollo de mi comunidad, propiciando la plena participación de las mujeres y el respeto de los principios democráticos, con el fin de crear juntos nuevas formas de solidaridad.
7.-“Promover la Democracia.” No solo como sistema político-social, sino como opción de vida que posibilite el desarrollo de la convivencia pacífica, el respeto de los Derechos Humanos, entre otros.
En este marco conceptual, podemos también resalta algunas reflexiones que hemos aprendido en esta praxis socioeducativas que desde la Cátedra de la Paz hemos venido recopilando en diversos documentos, ponencias, etc. Las mismas son:
·        Aprendiendo hacer una Cultura de Paz. De todo el bagaje conceptual de Educación para la Paz (EpP) que desde los inicios nos alimentamos sobre todo, desde España nos ha permitido con la permanente acción-reflexión-acción aprender a hacer una Cultura de Paz desde nuestras realidades, con la gente y para la gente. Para muchos es un proceso bastante lento, paulatino, tenaz y lleno de retrocesos, por eso necesita paciencia, resistencia y un “aliento largo”. Pero la experiencia en estos 28 años, si nos ha dicho que los pasos avanzan o la balanza se inclina hacia la paz, hay esperanza. En resumen, “No hay camino a la paz, la paz es el camino” (Mahatma Gandhi). O, en otras palabras, la paz se hace al andar. (Aprender a Conocer)
·        La Paz tiene que empezar en la cabeza y en los corazones. Toda nuestra acción (programas y proyectos) parte de la convicción de que la vivencia propia (valores), la reflexión sobre la experiencia (retícula) y el intercambio de saberes (dominio alcanzado) son los mejores medios de aprendizaje. Por ende, se crean espacios o contextos de aprendizajes que favorecen las vivencias personales (conocimiento previo) para reforzar la comprensión y apropiación de lo aprendido (conocimiento colectivo). A través de una variedad de métodos, técnicas y dinámicas creativas (en el manejo de lo lúdico, lo recreativo), del encuentro interpersonal e intercultural, se generan continuamente posibilidades de reflexión, diálogo, acercamiento y aprendizaje mutuo entre los participantes. (Aprender a Sentir)
·        Dejando Huellas y sembrando semillas. Dando testimonio sobre sus experiencias como educadores y constructores de la paz, muestran la forma en que lo realizado les fue motivando y aportando insumos para seguir dejando huella y semilla en sus contextos de aprendizajes (familia, escuela y comunidad). En este andar, quienes pasen por Cátedra de la Paz debe ser parte de la diferencia, debe ser alguien que contagie de esperanza, de nuevas miradas y reconocer en el otro y la otra, las infinitas capacidades para transformar realidades, de promover la convivencia pacífica. (Aprender a Convivir)
En conclusión, en este marco conceptual de Cultura de Paz, valorizamos los aportes de quienes han contribuido con nosotros/as a la definición de nuestro propio Marco Pedagógico de Paz (MPP) que tiene como mejor expresión el Diplomado Nacional de Cultura de Paz.  Podemos resaltar tres premisas fundamentales de toda acción socioeducativa que hagamos en que:
La educación para la paz es un espacio de construcción colectiva. Como construcción, la paz deja de ser un atributo únicamente individual para asumir un sentimiento más colectivo y comunitario. La educación para la paz se presenta como un espacio en el que las personas se afirman como pacifistas, insertándose en el movimiento social para la paz y haciendo repercutir en su vida cotidiana la búsqueda de las personas comprometidas con la paz en el mundo.
La Educación para la paz es un espacio de debate y reflexión. En el conflicto interpretativo que se establece en la sociedad actual, el lenguaje se transforma en el camino por excelencia para lograr la paz, haciendo de la educación para la paz un espacio esencial para el debate, el diálogo y la negociación en el que la humanidad puede llegar a un consenso. Si, como afirmó Kant, “la paz no es natural y debe de ser instituida”, el ejercicio de la razón y de las dimensiones comunicativa y argumentativa asume un significado especial.
La educación para la paz es ejercicio permanente de acción. La educación para la paz tiene como objetivo la acción (entendida desde su dimensión pública y política), que se transforma, fundamentalmente, en una experiencia de descubrimiento y articulación con el movimiento de la objeción de conciencia y desobediencia civil, el esfuerzo de la solidaridad para poner fin a los conflictos, los trabajos de educación para la paz y las acciones en defensa de la vida, la ciudadanía y los derechos humanos).
(*) Ptgo Walter Trejo Urquiola. Coordinador General Cátedra de la Paz y Derechos Humanos Mons. Oscar A. Romero de la Universidad de Los Andes. Ponencia (Resumen) presentada en el Seminario-Taller “La Recreación nos lleva a la Paz” realizado en Barinas (15 y 16 de Mayo 2015)
Fuentes Consultadas:
·         Cátedra de la Paz y Derechos Humanos “Mons. Oscar A. Romero”. Plan Estratégico 2014-2017. Mimeo: Mérida, Venezuela. 2014.
·         Educar para lo Humano (2011) El Juego es Lúdico, pero no todo lo lúdico es un juego. [Documento en línea] Disponible: http://educarparalohumano.blogspot.com/2011/07/el-juego-es-ludico-pero-no-todo-lo.html [Consultado 2015, mayo, 11].
·         Fisas, Vicent. Una Cultura de Paz (Capítulo XI Libro Cultura de Paz y Gestión del Conflicto), Icaria /UNESCO. Barcelona, España. 1998.
·         Jiménez, B. (2002) Lúdica y recreación. Colombia: Magisterio. Passim.
·         Organización de las Naciones Unidas (1999) Declaración y Programa de Acción sobre una Cultura de Paz. [Documento en línea] Disponible:   http://www3.unesco.org/iycp/kits/sp_res243.pdf [Consultado 2012, marzo, 19].
·         Trejo Urquiola, Walter José. Informe de Gestión 2010 Cátedra de la Paz. Mimeo: Mérida-Venezuela.

LA RECREACION NOS LLEVA A LA PAZ (*)
A continuación las reflexiones, señaladas por el politólogo Walter Trejo Urquiola en su ponencia en el Seminario-Taller “La Recreación nos lleva a la Paz” para relacionar este Seminario-Taller con la Cultura de Paz, nos resultaría fácil porque tendríamos estas tres premisas en lo que vamos a vivenciar, a aprender y a comprometernos posterior al Seminario.
Un día un niño, en una de las sesiones que desarrollamos en las escuelas que denominados “Una Clase para la Paz” nos dijo: “jugando aprendo, qué es la paz”.
Sabias palabras de ese niño de tan apenas nueve años, de una escuela pública en Los Curos (Municipio Libertador, Estado Mérida), que nos demuestra que desde lo recreativo, desde lo lúdico podemos Educar para la Paz.
En este Seminario-Taller que tiene como finalidad guiar y orientar a los profesionales, estudiantes y comunidad organizada en las diferentes actividades que se puedan
desarrollar desde las aéreas de expresión de la recreación, de tal forma que se adquieran conocimientos y herramientas en la planificación, organización y dirección de actividades que promuevan la paz encontraremos parte de esa sabiduría de ese niño.
Lo lúdico es una dimensión del desarrollo humano que fomenta el desarrollo psicosocial, la adquisición de saberes, la conformación de la personalidad, es decir encierra una gama de actividades donde se cruza el placer, el goce, la actividad creativa y el conocimiento.  Según Jiménez (2002):
La lúdica es más bien una condición, una predisposición del ser frente a la vida, frente a la cotidianidad. Es una forma de estar en la vida y de relacionarse con ella en esos espacios cotidianos en que se produce disfrute, goce, acompañado de la distensión que producen actividades simbólicas e imaginarias con el juego. La chanza, el sentido del humor, el arte y otra serie de actividades (sexo, baile, amor, afecto), que se produce cuando interactuamos con otros, sin más recompensa que la gratitud que producen dichos eventos. (p. 42)
Lo lúdico es una manera de vivir la cotidianidad, es decir sentir placer y valorar lo que acontece percibiéndolo como acto de satisfacción física, espiritual o mental. La actividad lúdica propicia el desarrollo de las aptitudes, las relaciones y el sentido del humor en las personas.
Lo lúdico como capacidad se entiende como una dimensión del desarrollo humano, siendo parte constitutiva del ser humano, como factor decisivo para lograr poner en marcha y enriquecer todos los otros  procesos que como capacidades puede realizar el ser humano.
Lo Lúdico fomenta entonces el desarrollo psico-social del ser humano, la adquisición de saberes, la conformación de la personalidad, y se manifiesta en  una amplia gama de actividades donde interactúan el placer, el gozo, la creatividad y el conocimiento.
La consecuencia de pensar la Lúdica desde la función simbólica, lleva a plantear que su esencia no existe en la acción propiamente dicha del juego y sus múltiples manifestaciones sino que reside en la sensibilidad del sujeto, en su conciencia y su imaginación creadora de símbolos Lúdicos recreados en las diferentes formas de la acción o expresión Lúdica.
El juego es lúdico, pero no todo lo lúdico es juego. La Lúdica es una dimensión de la espiritualidad del ser humano.  El sentido de lo Lúdico lo constituye la libre identidad de la conciencia del sujeto, con acciones que satisfacen simbólicamente las necesidades de su voluntad, sus emociones y afectos en busca de trascender una realidad objetiva que lo atrapa en su inmediatez y le proporciona felicidad.[1]
De esta forma, queremos con este Seminario-Taller desmitificar que lo lúdico, lo recreativo como acción socioeducativa es solo un juego; para algunos es un juego para niños y niñas; para otros, es un aprendizaje innovador.
Si queremos aportar que como estrategia de aprendizaje en el marco de la Educación para la Paz debe contener:
·        Debe promover la Educación en Derechos Humanos.
·        Debe promover los valores, especialmente, los valores universales.
·        Debe promover la acción (transformar realidades)
·        Debe utilizar una metodología interactiva y participativa para el desarrollo de actitudes de respeto a la dignidad humana.
·        Debe partir del Conocimiento Previo de los y las participantes.
·        Debe enfocarse en lo socioafectivo de los y las participantes.
Si regresamos a vuestras casas, escuela y comunidades con este cambio de paradigma sobre lo lúdico, lo recreativo como estrategia para Educar para la Paz, podemos concluir el éxito de este Seminario-Taller, podemos decir que “La Recreación nos lleva a la Paz”, entonces salgamos a Jugar para la Paz.
Muchas Gracias
(*)Ptgo Walter Trejo Urquiola. Coordinador General Cátedra de la Paz y Derechos Humanos Mons. Oscar A. Romero de la Universidad de Los Andes. Ponencia (Resumen) presentada en el Seminario-Taller “La Recreación nos lleva a la Paz” realizado en Barinas (15 y 16 de Mayo 2015)
Fuentes Consultadas:
·         Cátedra de la Paz y Derechos Humanos “Mons. Oscar A. Romero”. Plan Estratégico 2014-2017. Mimeo: Mérida, Venezuela. 2014.
·         Educar para lo Humano (2011) El Juego es Lúdico, pero no todo lo lúdico es un juego. [Documento en línea] Disponible: http://educarparalohumano.blogspot.com/2011/07/el-juego-es-ludico-pero-no-todo-lo.html [Consultado 2015, mayo, 11].
·         Fisas, Vicent. Una Cultura de Paz (Capítulo XI Libro Cultura de Paz y Gestión del Conflicto), Icaria /UNESCO. Barcelona, España. 1998.
·         Jiménez, B. (2002) Lúdica y recreación. Colombia: Magisterio. Passim.
·         Organización de las Naciones Unidas (1999) Declaración y Programa de Acción sobre una Cultura de Paz. [Documento en línea] Disponible:   http://www3.unesco.org/iycp/kits/sp_res243.pdf [Consultado 2012, marzo, 19].
·         Trejo Urquiola, Walter José. Informe de Gestión 2010 Cátedra de la Paz. Mimeo: Mérida-Venezuela.



[1] Educar para lo Humano (2011) El Juego es Lúdico, pero no todo lo lúdico es un juego. [Documento en línea] Disponible: http://educarparalohumano.blogspot.com/2011/07/el-juego-es-ludico-pero-no-todo-lo.html [Consultado 2015, mayo, 11].


martes, 4 de agosto de 2015

POSICION FORO POR LA VIDA SOBRE EL PLAN NACIONAL DE DERECHOS HUMANOS EN VENEZUELA

El Foro por la Vida, coalición de Organizaciones de Derechos Humanos de Venezuela, fija su posición ante la propuesta de Plan Nacional de Derechos Humanos, presentado el pasado 14 de julio de 2015 por el vicepresidente de la República, Jorge Arreaza, que incluye una Consulta Pública hasta el 15 de agosto de 2015.
Celebramos la iniciativa de elaborar un Plan Nacional en Derechos Humanos, recomendación hecha durante el Examen Periódico Universal de Venezuela ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en el 2011 y que había sido rechazado reiteradamente por el Estado venezolano. Esta rectificación representa una oportunidad que puede contribuir a desarrollar una cultura de Derechos Humanos en Venezuela.
Luego de la revisión preliminar al Plan Nacional propuesto, consideramos que en función de cumplir con el objetivo de impactar efectivamente en la defensa y protección de los Derechos Humanos de la población venezolana, es imprescindible se incluyan en el mismo los principios establecidos en los estándares universales de protección de Derechos Humanos aceptados y legitimados por el Estado venezolano en razón de todos los pactos suscritos y ratificados en la materia. Los tratados internacionales de Derechos Humanos son parte integral de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y fueron ratificados por la voluntad popular en la oportunidad del referendo constitucional.
El propósito de construir un enfoque alternativo no exime al Estado de  apegarse a los esquemas y compromisos legales vigentes al respecto. La declinación del Estado a estas obligaciones generalmente conduce a violaciones o restricciones indebidas de los Derechos Humanos, y conlleva legítimas oposiciones por parte de las personas y organizaciones, sanciones a los responsables y debidas reparaciones a las víctimas. En este sentido, el Plan, para ser reconocido en materia de Derechos Humanos, amerita incorporar en su contenido los compromisos asumidos por Venezuela en esta materia. Los Derechos Humanos están protegidos internacionalmente, tienen un carácter absoluto y superior a las leyes y a los sistemas políticos, culturales y económicos, y son universales, principio omitido en el referido plan.
Por otra parte esta propuesta de Plan Nacional, al ser redactada sin una amplia participación de las organizaciones defensoras de Derechos Humanos del país, deja de lado un elemento fundamental del proceso que es la consulta exhaustiva —no una encuesta— en tanto que la extensión de la temática obliga a que se produzcan intercambios con diferentes voces que expresan convergencias o conexiones que garantizan un enfoque integral. Esta omisión por parte de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Nacional de Derechos Humanos, entidad responsable por la propuesta, deja de lado la participación de la sociedad civil. Consideramos que sin dicha participación esta propuesta es excluyente y contradice el  sentido de cualquier Plan de Derechos Humanos violando el derecho fundamental a la participación.
Igualmente llama la atención que no es la Defensoría del Pueblo quien lidera el diseño de este Plan. La Defensoría del Pueblo es la institución que debería responsabilizarse por el proyecto de un Plan Nacional de Derechos Humanos coordinar las acciones de consulta con la sociedad civil e incorporar las propuestas que vienen de las organizaciones que históricamente han trabajado por la defensa y promoción de los Derechos Humanos en Venezuela.
Para realizar estas acciones, la consulta pública de 45 días es claramente insuficiente para incluir a los diferentes sectores del país y en efecto incluir las propuestas, de forma y fondo, para armar un Plan Nacional que responda a las  necesidades del contexto venezolano y situarse a la vanguardia de quienes asumen el reconocimiento y la protección de los derechos humanos como prioridad de su acción política.
Finalmente, este Plan de Derechos Humanos requiere de un contexto propicio para su discusión y posterior implementación, que amerita decisiones impostergables como la apertura del diálogo político que incluya diferentes visiones, la revisión de la situación de los presos políticos, la derogación de la resolución 008610,  el retiro de la denuncia de la Convención Americana de Derechos Humanos por parte de Venezuela y el cumplimiento de las sentencias y medidas provisionales y cautelares que ha dictado el Sistema.
Ante esta situación, las organizaciones de Derechos Humanos agrupadas en el Foro por la Vida, realizamos las siguientes propuestas:
·         Incluir en este Plan Nacional las recomendaciones ofrecidas por los diferentes organismos del Sistema de Naciones Unidas en los diferentes exámenes —EPU, CEDR, CDN, CEDCM, CAT, CDESC y CDCP[1].
·         Incorporar los estándares internacionales de protección de Derechos Humanos incluidos en los tratados internacionales firmados y ratificados por Venezuela.
·         Ampliar el lapso de consulta a nueve (9) meses para incluir los aportes de los diferentes sectores y presentar una propuesta que responda a esta participación.
·         Incorporar al Sistema de Naciones Unidas, a través del mecanismo de Asistencia Técnica de la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos, al proceso de consulta y redacción del Plan Nacional de Derechos Humanos.
·         Considerar experiencias exitosas en la elaboración de Planes Nacionales de Derechos Humanos para incluirlas en el proceso venezolano.
·         Conformar un equipo multidisciplinario e independiente, integrado por defensores y defensoras de derechos humanos de reconocida trayectoria en el país, de diferentes visiones y corrientes, para que coordine el proceso de consulta y propuesta del Plan Nacional de Derechos Humanos.

Suscriben:
Acción Ciudadana Contra el SIDA, Acción Solidaria, Centro de Derechos Humanos UCAB, Centro de Derechos Humanos UCV, Cofavic, Justicia y Paz, Justicia y Paz Los Teques, Espacio Público, Provea, Vicaría de Derechos Humanos de Caracas


[1] Examen Periódico Universal, Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial, Comité de Derechos del Niño, Comité para la Eliminación de la Discriminación contra las Mujeres, Comité contra la Tortura, Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y Comité de Derechos Civiles y Políticos.

sábado, 4 de julio de 2015

UN DIPLOMADO PARA LOS Y LAS DEFENSORES/AS DE DERECHOS HUMANOS.



En el mundo actual, la conciencia universal de los Derechos Humanos ha cobrado cada vez más fuerza. Las cuestiones relacionadas a la igualdad y a la lucha contra todo tipo de desigualdad se constituyen en un imperativo fundamental. Asimismo, los temas relacionados a las diferencias culturales no solo han cobrado hoy una visibilidad particular, sino que además son fomentados, sobre todo, por diversos movimientos sociales de gran incidencia en la sociedad, tanto en el ámbito planetario como nacional.
Dentro de este contexto, son de especial relevancia los procesos educativos dirigidos al fortalecimiento de una cultura de los Derechos Humanos. Solo así es posible formar para la ciudadanía con posibilidades de construir una sociedad más democrática y justa. En tanto educadores/as, promotores/as, líderes y lideresas, entre otros; se nos presenta el desafío de promover una educación que contribuya a la comprensión, a la conquista y a la vivencia de esos derechos en nuestro medio.
Desde el enfoque de la educación en Derechos Humanos la articulación entre derechos de la igualdad y derechos de la diferencia es un tema urgente, gracias al cual será posible realizar procesos formativos de gran significación que enfrenten los desafíos actuales de la vida cotidiana en todos los sectores de la sociedad.
Los Defensores de los Derechos Humanos nacen de una necesidad: la necesidad de tomar posición y la incapacidad de permanecer en silencio. Los Defensores de los Derechos Humanos son el cuerpo, la voz y la conciencia de nuestra familia, que es la humanidad. Es el corazón y del alma de ese cuerpo que nació la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Los defensores toman posición por todos nosotros cuando se exponen al peligro, cuando se hacen detener, hostigar y matar para defender no sólo sus causas particulares sino también el respeto, la promoción y la defensa de los Derechos Humanos.
Por otra parte, quienes individualmente o junto con otras personas, se esfuerzan en promover o proteger esos derechos, requieren cada día más en el mundo, una mayor atención y protección ante las diversas situaciones de riesgo a los y las Defensores/as de los Derechos Humanos.
La Resolución de Naciones Unidas sobre la Declaración sobre el derecho y el deber de los individuos, los grupos y las instituciones de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales universalmente reconocidos;fue fundamentada con el mandato de trabajar exclusivamente por laprotección de los y las Defensores/as de los Derechos Humanos. Lamentablemente, el trabajo diario nos muestra cuánta más protección y seguridad senecesita para los y las Defensores/as en un mundo en el que se encuentran cadavez más atacados.

Nuestro principal foco es incrementar la presión entorno a los gobiernos que además de ser responsables ante el DerechoInternacional de proteger a los y las Defensores/as, son además frecuentemente losperpetradores de ataques y medidas represivas contra los  mismos defensores. Sin embargo, es claro que a partir de la información proporcionada por los y lasdefensores/as mismos, se podría hacer mucho más para desarrollar su propiacapacidad para mejorar su seguridad.
De allí la importancia de esta iniciativa emprendida por el proyecto Programa de Formación sobre los Derechos Humanos en la Frontera Colombo-Venezolana, busca contribuir a la promoción de una sociedad más justa y democrática en las zonas de frontera entre Venezuela y Colombia (en los estados venezolanos de Zulia, Mérida, Táchira, Trujillo, Apure y Amazonas) señalo el politólogo Walter Trejo Urquiola, coordinador general de la Cátedra de la Paz y Derechos Humanos Mons. Oscar Arnulfo Romero de la Universidad de Los Andes.
Por esta razón nos pareció muy interesante cuando supimos del proyecto, retomar las lecciones aprendidas desde el Programa de Fortalecimiento de los y las defensores/as en la frontera Colombo-Venezolana que desde el año 2012 desarrollan Uniandes A.C conjuntamente con la Cátedra de la Paz y Derechos Humanos “Mons. Oscar A. Romero” de la Universidad de Los Andes, en tres (03) municipios (Junín, Bolívar, San Cristóbal) del Estado Táchira.

Esta experiencia en el programa anteriormente señalado, nos permitió validar una metodología para la formación permanente de los y las Defensores/as que sirven de soporte al Diplomado; además, las organizaciones señaladas siguen ejecutando de forma conjunta o separada, diversas acciones en dichos municipios en el tema de Derechos Humanos, Cultura de Paz, entre otros.

Para el año 2013, se hace presente  en el Estado Táchira y Apure, una nueva experiencia que enriquece los pininos iniciados para el trabajo con defensores/as por Uniandes y Cátedra de la Paz desde el Estado Táchira, como es la presencia de la Escuela de Paz y Convivencia Ciudadana (EPCC) del Programa de Paz del CINEP, organización con sede en Bogotá (Colombia) perteneciente a la Compañía de Jesús, que viene trabajando en ambos lados de la frontera Colombo-Venezolana.

RAIF es la Región Apostólica Interprovincial en la frontera Colombo-Venezolana de la Compañía de Jesús, que se define como una red que asume como función principal colaborar en el proceso de constitución de un sujeto regional fronterizo, colaborando en el proceso de tomar conciencia de sí y de su realidad, así como la necesidad de generar sus propias soluciones.Se propone contribuir a una mejor comprensión de la(s) cultura(s) propia(s) de la frontera venezolana.[i]

Por otra parte, el Diplomado articulara la experiencia alcanzada a nivel mundial de Front Line, que lidera el trabajo de protección de Defensores/as; el suministro de sus aprendizajes es un recurso práctico para que los y las Defensores/aspueda usar al desarrollar sus estrategias y planes de protección y seguridad. Es la guía rectora de quienes emprenden procesos formativos a favor de los y las Defensores/as.

En este sentido el Diplomado se ofrecerá como un trabajo abierto, permanente y vivencial sobre el cual esperamos poder construir con la experiencia de tantos Defensores/as que igual a usted, trabajan en entornos hostiles; en especial, los de fronteras, nuevos insumos metodológicos.

Los contenidos emprendidos desde el Diplomado también han tenido en cuenta las discusiones sobre seguridad y protección mantenidas en la Primera y Segunda Plataformas de Dublín para Defensores de los Derechos Humanos, celebradas desde el 2003. Así, como los sucesivos aportes a dichas propuestas encabezadas actualmente por Front Line, entre otros.

El Diplomado intenta profundizar en cómo analizar riesgos y amenazas y cómo desarrollar estrategias y planes efectivos de seguridad y protección que sean asumidos por los propios Defensores/as, en especial, aquellos que se ubica en la zona de frontera Colombo-Venezolano.  Además, se espera que sea una herramienta útil para los responsables de seguridad en las ONG de Derechos Humanos y un apoyo para la formación de Defensores/as.

La concepción de cada módulo responderá a una lógica metodológica emprendida por la Cátedra de la Paz denominada “Marco Pedagógico de Paz” en lo sucesivo llamaremos MPP[ii].

Cada módulo a desarrollará conceptualmente con la metodología de “Taller”, ya que éste constituye un espacio de reflexión, creación y construcción colectiva y socioafectiva del conocimiento que reafirma el consagrado concepto pedagógico del “aprender haciendo”, mediante el cual la importancia de la acción se evidencia en el desarrollo del proceso enseñanza-aprendizaje.

Así, las estrategias de enseñanza-aprendizaje se fundamentarán en el modelo de la investigación-acción desde la perspectiva de la Educación Popular, el cual privilegia la reflexión sistemática de los y las participantes en torno a los conceptos, enfoques, métodos e instrumentos impartidos por el/la facilitador/a. Asimismo, promueve la valoración de la experiencia y conocimientos previos de los y las participantes acerca de los temas tratados, con miras a ampliarlos y recodificarlos de manera constructiva, para luego adaptarlos a las particularidades de sus propios contextos sociales, culturales e institucionales.

El desarrollo de cada módulo se realizará de acuerdo a la siguiente metodología propuesta por Rezende (2006), que coinciden con los principios pedagógicos “Educándonos para la Paz” de Cátedra de la Paz (2007), del cual, creemos firmemente:

·        Integración: tiene por objeto la creación de las pautas de trabajo y reflexión.

·        Sensibilización: busca despertar interés respecto de la temática a trabajar.

·        Profundización de la temática: cuya finalidad es descubrir todos los detalles.

·        Reconstrucción de la Práctica y Síntesis: refiere a la construcción individual y/o grupal del conocimiento sobre la temática, sistematizando su saber sobre el tema trabajado.

Momento además, para la aplicación del conocimiento adquirido en la búsqueda del cambio social. Es el espacio para los y las participantes piensen y dialoguen entre sí, acerca de sus compromisos con la temática estudiada.

·        Conclusión y Evaluación: ejercicio de participación en el que se da la oportunidad a los y las participantes de que expresen sus sentimientos y opiniones, no solamente en relación con el desarrollo del módulo, sino, fundamentalmente, sobre el sentido y el significado de los contenidos en sus vidas.

En esta parte, es importante señalar el APRENDIZAJE adquirido, que es el cierre de la vivencia, en la que cada participante tiene la posibilidad de expresar los compromisos asumidos, sus descubrimientos, inquietudes y compartir las perspectivas vislumbradas, de manera tal que el módulo se integre a la trayectoria y el desarrollo de cada persona como un momento realmente significativo. Igual, asume los compromisos personales y grupales desde la generación de nuevas acciones.

Finalmente, cada módulo está metodológicamente diseñado para ser evaluado conforme a aprendizajes teórico - conceptuales, reflexiones, ejercicios prácticos y actividades individuales / grupales fuera del contexto de aprendizaje. Asimismo, se propiciará el registro, sistematización y evaluación permanente tanto de los contenidos como del propio proceso pedagógico, elementos indispensables para su propio mejoramiento.[iii]


Agradecemos los aportes a todas las personas que participaron en la primera experiencia en el Municipio Junín (Táchira, 2012) y a los muchosdefensores con los que hemos trabajado desde la Cátedra de la Paz /Universidad de Los Andes[iv] y de los que tanto hemos aprendido. Sin embargo, esta nueva experiencia del cual se ha iniciado seguirá enriqueciendo esta acción, los aportes sin duda alguna permitirá que siga siendo esta iniciativa un referente en la zona de frontera Colombo-Venezolana.

Esperamos que este Diplomado sea una herramienta útil para mejorar la protección y la seguridad de los y las Defensores/as de Derechos Humanos en la zona de frontera Colombo-Venezolana, aunque sabemos que el propio Diplomado no puede ofrecer garantías, y que al final estos son temas sobre los que las personas involucradas deben asumir su responsabilidad por sí mismas.


[i] Ver material de apoyo en PDF. CINEP-RAIF. 2013.

[ii]El Marco Pedagógico de Paz (MPP) de la Cátedra de la Paz y Derechos Humanos “Mons. Oscar A. Romero” pretende la generación de procesos de Formación en Competencias y Capacidades, desarrollando Habilidades en Cultura de Paz en el marco del V Plan Estratégico 2014-2017. Rige el MPP toda acción educativa en el marco de Cultura de Paz, así mismo encuentra su máxima expresión en el desarrollo del Diplomado Nacional en Cultura de Paz (desde 2013).Podemos  concluir que el MPP, es un proceso de aprendizaje continuo que promueve agentes en Cultura de Paz y Derechos Humanos y que se logra a través del quehacer colectivo e individual con el objetivo de crear sentido de pertenencia e identidad, transformación del individuo, de sus relaciones y su entorno en la búsqueda del bienestar social fortaleciendo la Sociedad Civil en Cultura de Paz. Para mayor información al correo electrónico: asesoriaenpositivo@gmail.com
[iii]Rezende, Marcelo. Aprender a Educar para la Paz: Un Desafío a Afrontar. Editado por el Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI) en Buenos Aires – Argentina.2006.
[iv]Cátedra de la Paz y Derechos Humanos “Monseñor Oscar Arnulfo Romero” (2011) IV Plan Estratégico 2011 – 2013. Mimeo: Mérida – Venezuela.
Mérida, 2015.