lunes, 16 de marzo de 2020

ROMERO VIVE EN EL CORAZON DEL PUEBLO.


El proceso de beatificación y canonización de Oscar Arnulfo Romero no ha sido fácil.  El pueblo salvadoreño y  todo el pueblo de América Latina lo han proclamado tempranamente como San Romero de América.  Pero ha habido resistencias y dilaciones de parte de quienes aducen que no es prudente beatificarlo, por ser un personaje incómodo y ajeno a la predicación tradicional.  Estas dificultades las ha superado el Papa Francisco al reabrir “el caso Romero”, inserto en una dolorosa y larga historia, regada en todo el  continente por la sangre de muchos que fueron solidarios con los pobres.  Por eso, el 23 de mayo de 2015 será recordado como un día en el que se hizo justicia, al menos en el ámbito eclesial.  Esto, porque hasta hoy no se ha aclarado ante los tribunales salvadoreños el asesinato de Monseñor Romero, no obstante estar precisada la información sobre los autores del crimen y sus inspiradores.
El 24 de marzo de 1980, mientras celebraba la eucaristía, Romero fue asesinado de un balazo disparado por un sicario de la oligarquía.  La policía inspeccionó el lugar de los hechos sólo nueve días después del crimen.  No tomó ninguna prueba ni interrogó a los testigos.  En la autopsia se hallaron fragmentos de una bala calibre 22, algo que no se incluyó en el acta.  El director de la Policía Nacional declaró tres semanas más tarde que era imposible saber el calibre de la bala.  Se designó como juez instructor a Atilio Ramírez.  Tres días después de su nombramiento, desconocidos penetraron en su casa, dispararon  e hirieron a una empleada del hogar.  Ramírez abandonó El Salvador para no regresar.  Napoleón González, quien había presenciado cómo los asesinos habían escapado en un automóvil, fue secuestrado y continúa desaparecido.
Roberto D”Aubuisson, quien ordenó el asesinato con el apoyo del ejército, lanzó una campaña para achacar a la izquierda la muerte de Romero.  El 7 de mayo de 1980, doce oficiales militares y doce civiles fueron capturados en una hacienda cercana a San Salvador por sospecha de preparación de un golpe de Estado.  Entre ellos estaba D”Abuisson.  La documentación incautada daba indicios  relativos al asesinato de Romero.  Pero ninguno de esos documentos  fue puesto a disposición del juez instructor.
En septiembre de 1981, D”Abuisson fundó la ultraderechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), con la que llegó al gobierno en 1988.  Años antes, en marzo de 1984, D”Abuisson había presentado, en una videograbación, la declaración de un supuesto comandante de la guerrilla, de nombre Pedro Lobo, quien asumió la responsabilidad del asesinato de Romero.  Lobo era un delincuente común a quien habían sobornado con cincuenta mil dólares.  Aunque todas las pruebas apuntaban hacia  D”Abuisson, éste nunca llegó a los tribunales, pues gozaba de inmunidad parlamentaria como diputado y presidente a la Asamblea Legislativa.  Falleció en 1992 a causa de un cáncer de laringe.  Hoy sigue siendo honrado como héroe por sus seguidores, pues habría preservado  del comunismo a El Salvador.
Parte de los acuerdos de 1992 entre el gobierno y las fuerzas populares fue la creación de una Comisión de Verdad para investigar los crímenes y las violaciones de derechos humanos del período del conflicto armado de El Salvador.  La Comisión publicó su informe el 15 de marzo de 1993.  De éste se desprende que el ejército fue responsable de más del noventa por ciento de las atrocidades cometidas durante la guerra civil.  Uno de los casos investigados fue el asesinato del Arzobispo Romero:  Se constata que es  totalmente evidente que el ex mayor Roberto D”Abuisson Arrieta dio la orden de asesinar al Arzobispo y dio instrucciones precisas a miembros de su entorno de  seguridad, actuando como “escuadrón de la muerte”, de organizar y supervisar la ejecución del asesinato.
La creación de la Comisión de la Verdad exigía llevar ante los tribunales a los responsables de los crímenes documentados e indemnizar a las víctimas.  Pero cinco días después de la publicación del informe, la Asamblea Legislativa aprobó una amplia ley de amnistía con el nombre de “Ley de Reconciliación Nacional” y que abarcaba todos los delitos y violaciones de derechos humanos cometidos desde el 1º de enero de 1980.  Esta amnistía general ha conducido a perder la oportunidad de una verdadera reconciliación, además de atentar contra los tratados internacionales sobre derechos humanos y que El Salvador había ratificado.
En septiembre de 1993, María Julia Hernández, directora de la Oficina de Tutela Legal del Arzobispado de San Salvador y Tiberio Romero, hermano del Arzobispo, llevaron el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en Washington.  La acusación decía que  “agentes de la República de El Salvador, que integraban escuadrones de la muerte, ejecutaron extrajudicialmente a monseñor Oscar Arnulfo Romero”.  Hasta agosto de 1997, la Comisión requirió hasta cuatro veces información y datos al gobierno de El Salvador.  Sólo en febrero de 1998 el gobierno entregó una respuesta, en la que pidió archivar el caso invocando para ello la ley de amnistía de 1993.
En agosto y septiembre de 2004, en el Tribunal de Fresno, California, se presentó una demanda judicial contra Alvaro Saravia, mano derecha de Roberto D”Abuisson, por la planificación y ejecución del crimen de Romero.  Esto, porque Saravia vivía libre e impunemente desde 1987 en Estados Unidos..  El 3 de septiembre de 2004, el tribunal emitió una sentencia condenando a Saravia a pagar una indemnización de diez millones de dólares.  Saravia nunca se presentó al juicio y su paradero es aún desconocido.  Tutela Legal pidió que el juicio penal fuera reabierto por la justicia salvadoreña, lo que no ha ocurrido.  En 2014, Tutela Legal, creación de Romero, ha sido cerrada por disposición del actual Arzobispo de San Salvador.
La Comisión de la Verdad recomendó también una investigación de los escuadrones de la muerte.  Para ello, en 1993 se creó un “Grupo conjunto para la investigación de grupos armados ilegales con motivación política”.  Esta  investigación concluyó que existían nexos entre los escuadrones de la muerte y la economía privada y círculos de los salvadoreños residentes en Florida.  Estas recomendaciones tampoco se han aplicado.  Los escuadrones de la muerte continúan existiendo,  bajo el pretexto de actuar contra la “delincuencia común”.
En 1990 se inició el proceso oficial de beatificación de Romero.  El proceso terminó en 1996 a nivel diocesano y se envió a Roma.  En 1996, Juan Pablo II visitó El Salvador y preguntó a los obispos salvadoreños sobre lo que pensaban acerca de una posible beatificación de Romero.  La respuesta la dio el obispo René Revelo: “Romero es el responsable de los setenta mil muertos que hubo en este país”.
En la capilla donde Romero fue asesinado, las monjas a cargo del recinto habían colocado una lápida conmemorativa, calificándolo de “buen pastor y mártir”.  El responsable del proceso de beatificación ordenó cubrir la palabra “mártir” con una cinta adhesiva negra, hasta que el título fuera concedido con autorización oficial de la Iglesia.
Los opositores a Romero tienen cargos influyentes en El Vaticano, al igual que en El Salvador, como son los miembros de la clase alta y los integrantes del círculo de D”Abuisson. Ellos  pusieron en marcha el asesinato y aún ahora afirman que el Arzobispo fue manipulado por los jesuitas.  Distinta es la visión de los pobres, en cuyas chozas cuelga siempre una imagen de Romero.
La tumba de Romero se encuentra en el subsuelo de la catedral de San Salvador.  Este lugar y la capilla donde fue asesinado se han convertido en lugares de peregrinación.  En los treinta y cinco años transcurridos desde su muerte, se ha formado una tradición en torno a Romero.  En las canciones, los “corridos” típicos de El Salvador, las comunidades recuerdan  a Romero y su martirio.  El 24 de marzo de cada año, miles recorren en procesión el centro de San Salvador hasta la catedral, para conmemorar su asesinato con una misa solemne.  En el Centro Monseñor Romero de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas”, se encuentra un lugar conmemorativo de Romero, de los jesuitas asesinados y de todos los mártires de El Salvador.  Allí se han recopilado centenares de libros y escritos sobre Romero, en muchos idiomas.  Por primera vez, el 19 de marzo de 2000 se proyectó en un canal de televisión privado una película sobre Romero.  Anteriormente, esta película había sido prohibida en El Salvador.  En una edición de nueve tomos se han publicado sus homilías y su diario espiritual.  Se creó una fundación que lleva su nombre para mantener vivo su recuerdo.
En septiembre de 2000, los obispos argentinos hicieron confesión de culpa por su silencio durante los años de dictadura militar.  Lo hicieron delante de las fotografías de Romero y del obispo Enrique Angelleli, asesinado en 1976, en Argentina, por su defensa de los perseguidos.  De esta manera manifestaron que Romero y Angelleli habían realizado aquello que ellos omitieron.
Ignacio Ellacuría y Jon Sobrino se han referido siempre en sus escritos teológicos a Romero y sus homilías.  Ellacuría escribió en “El pueblo crucificado” cómo, ante la miseria y la opresión, se puede seguir hablando todavía de salvación cristiana.  Jon Sobrino asocia la cruz de Cristo al sufrimiento de los pobres.  La salvación cristiana viene “de abajo” y está ligada a los pobres.  Karl Rahner, en “Dimensiones del martirio”, artículo publicado en 1983 en la revista “Concilium”, puso su mirada en El Salvador: “¿Por qué no habría de ser mártir un monseñor Romero, caído en la lucha por la justicia en la sociedad, en una lucha que él hizo desde sus más  profundas convicciones cristianas?”.  Jürgen Moltmann, en “El camino de Jesucristo”, colocó a Romero junto a Dietich Bonhoeffer como ejemplo extraordinario de mártir moderno.
El Centro de Reflexión Teológica de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas”, lleva el nombre de Romero y es uno de los centros más importantes de la teología de la liberación de América Latina.  Dado que los sectores conservadores insisten en que la teología de  la liberación ha muerto, el Centro Monseñor Romero es prueba de lo contrario.  Por su parte, Gustavo Gutiérrez ha manifestado que no le preocupa  el futuro de la teología de la liberación, sino que le preocupa dónde dormirán los pobres en el siglo XXI.
A pesar de que no se ha hecho justicia con Romero ni con los centenares de miles de mártires de América Latina, monseñor Romero se ha convertido en modelo de defensor de la dignidad humana y  de un orden mundial más justo.  Es así como en julio de 1998 se desveló una estatua de Romero en la entrada principal de la abadía de Westminster, en Londres, junto a otros mártires del siglo XX, entre ellos, Dietrich Bonhoeffer, Martin Luther King, Mahatma Gandhi y Maximilian Kolbe.  Se ha hecho realidad aquella afirmación de Romero:  “Si me matan, resucitaré en el pueblo”.

Fuente: Hervi Lara.
Comité Oscar Romero-SICSAL-Chile. 
Comisión Etica contra la Tortura (CECT-Chile).




lunes, 9 de marzo de 2020

MONS ROMERO EL PUEBLO ES MI PROFETA


Este  libro es, en realidad, una selección de textos de las homilías de Monseñor Romero, de forma gráfica. En él encontraremos muchos fragmentos de su predicación. Las palabras de Monseñor van señaladas entre comillas o letra cursiva y a la par se indica la fecha, el volumen y la página, de la obra de sus homilías completas, donde podemos encontrar el fragmente citado; facilitando al lector su búsqueda.
Por supuesto, aquí no está todo lo que dijo Monseñor Romero.
Las homilías completas han sido editadas y publicadas por el Arzobispado de San Salvador en una colección de ocho volúmenes. Si alguien nos preguntara cuál es la mejor homilía de Monseñor Romero, nuestra respuesta sería clara: todas las homilías son excelentes.
Por eso, es muy difícil presentar el mensaje de Monseñor Romero en un solo volumen. Pretender atrapar el mensaje de Romero en un libro es como querer meter el mar en un vaso.
En el libro MONS ROMERO: EL PUEBLO ES MI PROFETA que puede encontrar en la Unidad de Documentación e Información de Cátedra de la Paz y Derechos Humanos Mons. Oscar A. Romero de la Universidad de Los Andes en su sede ubicada en la comunidad de Los Curos (Estado Mérida) podrá verlo dividido en 34 temas. El libro tiene cuatro partes: en la primera presenta la figura de Monseñor Romero, su personalidad; la segunda, estudia su palabra sobre diversos temas; la tercera, su palabra sobre la realidad salvadoreña y termina el libro con un llamado a la esperanza. Los temas están escritos siguiendo diversos estilos con el fin de dar un poco de fluidez y variedad. Es una edición impresa del Equipo de Educación MAIZ.
Sin duda alguna, un buen libro que recomendamos para entender la santidad de Monseñor Romero en la Patria Grande.

lunes, 2 de marzo de 2020

BREVES DE MONS. ROMERO...


Oscar Arnulfo Romero Galdámez nació en Ciudad Barrios, en el Departamento de San Miguel, El Salvador. Ese país pequeño en Centro América, que tanta historia tiene, con su sufrimiento y lucha por la redención humana.
Romero fue ordenado sacerdote el 4 de abril 1942, con veinticuatro años, y en 1970 nombrado Obispo Auxiliar de San Salvador; luego de cuatro años es enviado como Obispo a la región cafetera de Santiago de María. Por fin en 1977 es nombrado Arzobispo de San Salvador por su perfil de estudioso y calmado dentro de la iglesia. Es aquí donde comienza su conversión al pueblo, reafirmando su condición profética.

Esta opción lo llevó al martirio, el 24 de Marzo de 1980, durante la eucaristía en la Capilla del hospital de la Divina Providencia, un asesino a sueldo entra y da un certero disparo al pecho de Romero. Muere inmediatamente. 

El gatillo fue accionado por un hombre, pero en realidad del arma hicieron uso grupos de poder que temieron a las denuncias del Obispo. Se supo luego que el autor intelectual fue Roberto D'Aubuisson, líder de los escuadrones de la muerte, militar, quien luego llegaría a ser Presidente del país.
Pero la obra de Oscar Arnulfo Romero no llegó hasta ese día. Sus obras, ideas, pensamientos, sus amores a Dios, a la Iglesia y al Pueblo trascendieron fronteras, ideologías y hasta creencias religiosas. Hoy en día Romero sigue siendo punto de referencia en la reconstrucción del país y entre las generaciones jóvenes que quieren cambiar su país.
Su pensamiento, que es el pensamiento social de base de la iglesia, guía la lucha por una sociedad mejor, su actuar no violento, de lucha por la paz, por la redención del pobre se mantiene en las organizaciones, movimientos y personas que caminan por un mundo donde no impere la injusticia.
Se cumplió su profecía. “si me matan, resucitare en el pueblo salvadoreño”.



lunes, 24 de febrero de 2020

MONS ROMERO CONSTRUCTOR DE PAZ Y ESPERANZA


Oscar Arnulfo Romero Galdámez nació en Ciudad Barrios, en el Departamento de San Miguel, El Salvador. Ese país pequeño en Centro América, que tanta historia tiene, con su sufrimiento y lucha por la redención humana.
Romero fue ordenado sacerdote el 4 de abril 1942, con veinticuatro años, y en 1970 nombrado Obispo Auxiliar de San Salvador; luego de cuatro años es enviado como Obispo a la región cafetera de Santiago de María. Por fin en 1977 es nombrado Arzobispo de San Salvador por su perfil de estudioso y calmado dentro de la iglesia. Es aquí donde comienza su conversión al pueblo, reafirmando su condición profética.
Del encuentro, quizás deba decir choque, con la realidad conflictiva salvadoreña y la cercanía a los hilos conductores del poder económico y político emergió el hombre que recordamos hoy, quien supo interpretar su tiempo social y ponerse al lado de los excluidos y olvidados de su país. Como punto crucial de esta conversión se ha señalado el asesinato del Padre Rutilio Grande en marzo de 1977, a manos de la Guardia Nacional, “justificado” como producto de un enfrentamiento y acusándolo de subversivo comunista. Grande, quien además de sacerdote es amigo cercano a Romero, golpeó de frente la conciencia de Romero y su papel ante la dura realidad del pueblo salvadoreño de finales de los setenta, que ya vislumbraba la cercana guerra civil que luego azotó ese país por más de doce años, y centenas de miles de muertos.
La injusticia y el abuso de militares, aliados con la clase política y el poder económico nacional, con simpatías en los grupos dirigentes estadounidense, conllevaron a la movilización de grupos armados contra el orden establecido por el mal gobierno. Desapariciones y asesinatos de campesinos, estudiantes, dirigentes populares, hombres, mujeres y niños, cuyo principal delito era el ser pobres.
Ante la realidad, Mons. Romero decidió acompañar a su pueblo, respondiendo con la denuncia de lo que consideró humanamente injusto, ratificando su opción por los pobres y la convivencia en sociedad. Así el pueblo encontró una voz y una mano amiga; ya no para darle dadivas para aguantar su dolor sino esperanzas para un vivir mejor. Era el Obispo quien denunciaba los abusos del poder y nada menos que desde el púlpito de la Catedral de San Salvador.
Esta opción lo llevó al martirio, el 24 de Marzo de 1980, durante la eucaristía en la Capilla del hospital de la Divina Providencia, un asesino a sueldo entra y da un certero disparo al pecho de Romero. Muere inmediatamente. El gatillo fue accionado por un hombre, pero en realidad del arma hicieron uso grupos de poder que temieron a las denuncias del Obispo. Se supo luego que el autor intelectual fue Roberto D'Aubuisson, líder de los escuadrones de la muerte, militar, quien luego llegaría a ser Presidente del país.
Pero la obra de Oscar Arnulfo Romero no llegó hasta ese día. Sus obras, ideas, pensamientos, sus amores a Dios, a la Iglesia y al Pueblo trascendieron fronteras, ideologías y hasta creencias religiosas. Hoy en día Romero sigue siendo punto de referencia en la reconstrucción del país y entre las generaciones jóvenes que quieren cambiar su país. 
Su pensamiento, que es el pensamiento social de base de la iglesia, guía la lucha por una sociedad mejor, su actuar no violento, de lucha por la paz, por la redención del pobre se mantiene en las organizaciones, movimientos y personas que caminan por un mundo donde no impere la injusticia. Se cumplió su profecía. “si me matan, resucitare en el pueblo salvadoreño”.
También en el mundo la figura de Romero destaca, ese ejemplo de compromiso cristiano con la vida brilla y orienta caminos. Romero también vive en la memoria de Latinoamérica, de la iglesia comprometida con los pobres, de la lucha por la justicia y la paz. También Europa y el resto de continentes tienen el mensaje de Romero entre sus organizaciones, comités y personas que laboran por el mundo nuevo. Romero también nos legó esperanza, su martirio nos recuerda el duro camino del pueblo latinoamericano, pero el valor ante el sufrimiento nos enseña la verdad de la justicia y la paz, el encuentro con la bondad de Dios en la tierra.
A los años de su siembra, hay cientos de celebraciones en El Salvador, y otras tantas en muchas ciudades del mundo. Desde campañas de arbolización hasta reflexiones teológicas, encuentros juveniles, simposios, celebraciones eclesiales y actos de diverso tipo. Todos nos dicen Romero resucitó y está entre nosotros. Han sido 25 años de denuncia y de esperanza para cuantos le seguimos, denuncia de los males que enfrentó, pero también de los que enfrentamos hoy. De esperanza por el futuro de su país y su gente, pero también esperanza para todos los pueblos del planeta.
Desde Mérida nos sumamos a la conmemoración del martirio y resurrección de Romero, nuestra acción y palabra de apoyo a quienes ante la injusticia escogen la justicia, la paz, la defensa de los menos favorecidos y ser dadores de vida, en vez de promover la muerte. La convivencia digna, en respeto a los derechos humanos para todos.
Una última reflexión en tiempo de crucifixión, muerte y sobre todo resurrección; en nuestros días cuales serán las causas de Romero, ¿qué haría Oscar Arnulfo Romero ante los problemas de nuestro tiempo? ¿Cómo ponemos en práctica nuestra opción por los pobres?
A propósito del proceso de beatificación de Mons. Romero, que ha tardado su tiempo a pesar de la presencia de Romero en el pueblo salvadoreño y católico mundial, me sumo a la opinión de que Romero ya es un santo reconocido por sus obras en vida, y luego por las que motiva su pensamiento, por el pueblo cristiano que le sigue, respeta y consagra; ya es San Romero de América, Pastor y Mártir nuestro.

Fuente: Julio Alexander Parra Maldonado. Jalexp1@yahoo.es Universidad de Los Andes. Cátedra de la Paz y Derechos Humanos


lunes, 28 de octubre de 2019

LA PAZ ANTE LA REALIDAD DE VENEZUELA


Para la destacada investigadora, Mónica Fernández de la Universidad Nacional de Quilmes (Argentina) nos comenta sobre la realidad de Venezuela y su relación con la Paz como premisa de convivencia en la región.
Nos comenta “hace tiempo que me he corrido de la investigación normativa sobre la Educación en Derechos Humanos. He perdido totalmente la confianza en los organismos internacionales.
La escalada de gobiernos neoliberales nos muestra que las soluciones ya no serán pacíficas, sino absolutamente críticas del doble discurso de la ONU.
Esto significa que la paz nunca será lograda sin separarnos de la las directrices de la OEA o la ONU. Los ODS, han nacido en esos organismos.
Las Instituciones que gastan muchos recursos financieros y no logran erradicar ninguno de los males que sufre la población de los países que ellos mismos han llamado tercer mundo o subdesarrollo.
En este sentido, creo que la investigación en Educación en Derechos Humanos, tiene que poder ser muy crítica con esas instituciones.
Es cierto, las cátedras de la paz han sido ideadas por la ONU. No obstante y con mucho respeto, me parece que ha llegado la hora de buscar argumentos en las teorías de la liberación. Otro hecho que sirve de fundamento es la disolución de la UNASUR.
Cuando digo que la paz ya no vendrá de la ONU (institución neoliberal por excelencia) y que hay que tomar las armas contra ellas, me refiero al arma que tenemos como equipos intelectuales. Este tipo de armamentos está a la mano de todos: la tecnología informática. Hay que ir contra los medios de comunicación que inventan verdades contra las que tenemos que luchar.
Es cierto que Venezuela atraviesa por una crisis tremenda, pero Maduro ha sido elegido por el pueblo. No es contra él que hay que tomar la pluma, la computadora, para trabajar con las redes sociales. La revolución está en la praxis crítica. Todo lo que podamos hacer para desmentir a la infamia neoliberal que ha vuelto recargada, nos asistirá mucho más adecuadamente que la UNESCO.
Lamento la situación que vive Venezuela. Por eso insisto, hay que difundir la otra verdad, la de los pueblos del Sur, cada vez más oprimidos por el salvajismo egoísta del neoliberalismo. La UNESCO, nunca será nuestra aliada.
Hay mucho texto sobre Enrique Dussel y Atilio Borón, Boaventura de Sousa Santos y Rita Segato, solo por nombrar algunos autores contemporáneos, que son verdaderos aliados de la revolución.
Un abrazo enorme, y mucha suerte con esta batalla de las letras” culmina Fernández.




lunes, 21 de octubre de 2019

LOS DOCENTES TAMBIÉN SUFREN DE BULLYING


Lamentablemente, muchos maestros han sufrido de bullying o acoso escolar en algún punto de sus carreras. Según un artículo de Blackboard Talk, entre un 24 % a un 46 % de los maestros encuestados admitió ser intimidado y acosado en algún punto de su carrera, señala  Paulette Delgado (Septiembre 30, 2019) en la web del Observatorio de Innovación Educativa.
Además, un 89 % de los maestros admitieron haber visto  hostigamiento por parte del personal de la escuela. El tipo más común de bullying (del 67 % al 75 %) es el tipo “Top-down” es decir, aquél que se ejerce desde las personas con mejor posición, desde los altos cargos administrativos,  hacia los  de más baja posición.
La cultura del chisme, la formación de grupos y camarillas  es algo que habitualmente se ve en las salas de profesores  de las escuelas. Este tipo de actitudes resultan perjudicando a los maestros, incluso llegando a causar el despido o la renuncia debido a los chismes y otras formas de intimidación.
Para entender a profundidad el problema, es necesario comprender que es el bullying. El bullying, acoso escolar o mobbing, como también se le conoce, es un patrón de abuso que se da durante un periodo de  tiempo y  se caracteriza por el deseo de lastimar, degradar, humillar o aislar a otra persona.  Para intimidar, el acosador puede usar varias técnicas como la exclusión, insultos, agresión física, abuso verbal, humillación o destrucción de reputación, todo esto con el fin de causar daño psicológico o físico al objetivo del bullying.
Las señales que debes detectar para saber si estás siendo intimidado

Según Patricia Sacawa, maestra y creadora de Blackboard Talk,, explica que hay cuatro tipos de bullying:
1.-Acoso psicológico: aquél que ataca psicológicamente por medio de la exclusión, palabras hirientes, ignorar a la otra persona, o utilizar técnicas  pasivo-agresivas.
2.-Acoso verbal: es el que se lleva a cabo a través de esparcir rumores, insultar, acusaciones falsas, e  intercambio de información confidencial.
3.-Intimidación física: empujar, golpear, hacer a otro tropezar, entre otros tipos de acoso físico.
4.-Cyberbullying: difamación en línea.

¿Por qué intimidan los “bullies”?
Según el artículo, la frase “la gente lastimada, lastima” es cierta. Muchos “bullies” son personas que están bajo estrés, agotados, son inseguros, no cuentan con capacitación, no atienden sus enfermedades mentales, son o han sido ellos mismos víctimas de intimidación y acoso, o están frustrados con sus vidas. Para ellos, el acosar  a otros es una distracción de sus propios problemas.
Sin embargo, este no es el único motivo, también están aquellos que son motivados s por el poder. Esta clase de bullies  pueden ser narcisistas, personas muy competitivas que buscan avanzar a costa de sus compañeros, personas moralmente desconectadas o que simplemente están acostumbradas a actuar de esa forma.



¿Qué hacer en caso de ser intimidado?
La maestra explica que hay cuatro cosas que un docente debe hacer en caso de sufrir de bullying por parte de otro (a) compañero (a):
1.-Documentar cada incidente: Si un maestro sufre cualquier tipo de intimidación, lo mejor es escribir en un diario o documentar de alguna manera  lo que sucedió. Es de suma importancia mencionar la fecha, lugar,  las personas que estuvieron presentes, qué tipo de acoso o intimidación  fue, qué se dijo o se hizo, y lo que la víctima sintió en esos momentos. Esto con la finalidad de tener un registro y poder recrear el incidente aunque sea un año después.
2.-Ponerse en contacto con una autoridad. Se recomienda buscar a una autoridad, especialmente un sindicato, para obtener la política de acoso laboral y escolar pertinente. Esto ayudará a la persona a saber qué hacer.
3.-Ignorarlo. Como se mencionó anteriormente, una de las razones por las cuales las personas intimidan es por poder, así que, en medida de lo posible, intentar no caer en sus provocaciones puede ayudar a disminuir el problema.
4.-Confrontar directamente al acosador. Si la víctima se siente segura, enfrentar al bully puede hacer que retroceda debido a que no esperan ser confrontados. Puede ser a solas o acompañado por alguien. Es importante documentar la interacción por medio de un email discutiendo la plática y terminar diciendo que si las cosas no cambian, se tomarán acciones formales o informales. De esta forma, en  caso de que continúe la intimidación, hay evidencia  de que hubo un intento de cambiar las cosas.

Adicionalmente, es importante no aislarse, por lo que se recomienda hablar con alguien sobre esta situación, ya sea con un amigo cercano, con la pareja o familia. Así como buscar un terapeuta y enfocarse en mantener una salud mental saludable.
También existen innumerables blogs y sitios web dedicados a los problemas de acoso en el trabajo. Este tipo de recursos pueden ayudar a aceptar la situación y no sentirse aislado.
La intimidación y el acoso pueden resultar en un bajo desempeño laboral e insatisfacción, así como problemas más graves como la ansiedad, depresión, tensión y dolor de cabeza, pensamientos suicidas, entre otros.
¿Has sido o eres víctima de acoso laboral por parte de otro docente? ¡Busca ayuda! Asociaciones como Amaya están para servirte. También existen grupos en Facebook donde puedes encontrar el apoyo de otros docentes. Adicionalmente, te compartimos más información aquí. Recuerda que no estás sola (o).

*Fe de errores: Una versión previa de este artículo contenía información atribuida a Linda R. Crockett y se nos ha notificado que esta información no proviene de ella. La fuente correcta es del artículo When Teachers Bully Other Teachers, de Patricia Sacawa, publicado en Blackboard Talk.


lunes, 14 de octubre de 2019

RECURSOS PARA EL ESTUDIO DE LA PAZ, CONFLICTO Y VIOLENCIA


Eventos trágicos que involucran aspectos de racismo y violencia, como el tiroteo ocurrido en un centro comercial de El Paso Texas, en EE. UU., donde más de 20 personas inocentes perdieron la vida, activaron las alarmas de la sociedad mexicana y estadounidense en busca de respuestas para frenar la ocurrencia de este tipo de acontecimientos señala Juan Antonio Valdivia Vázquez (Septiembre 30, 2019)
Continua el autor, tratando de encontrar una explicación racional para evitar que sucedan nuevamente, la comunidad civil demanda respuestas por parte de los profesionales de la salud mental, quienes comienzan a prestar atención a las condiciones sociales que propician eventos violentos de esta magnitud.
Desde las estrategias clínicas de la Psicología se buscan alternativas que permitan el desarrollo de prácticas, políticas y estrategias para abordar el fenómeno de la violencia.
En este sentido, organizaciones como la American Psychological Association (APA), una de las organizaciones más importante que regula la enseñanza, práctica e investigación en la ciencia de la psicología, ha establecido públicamente su postura ante los brotes de violencia que implican el uso de armas y su relación con la salud mental [1].
Las ideas generales sobre la postura oficial de la APA ante eventos de violencia comparables buscan evitar la estigmatización de la salud mental en relación con la conducta violenta que afecta a la comunidad. Esta postura implica el abordaje de esta problemática desde múltiples perspectivas sociales que van más allá de etiquetar a los participantes en actos violentos como “enfermos mentales” de una manera simplista, este argumento se basa en la evidencia de que la mayoría de las personas propensas a una alteración mental no necesariamente son personas que muestren una conducta violenta o que su condición impacte masivamente a la sociedad.
Previniendo sobre los peligros de la sobre simplificación de la violencia, la APA postula que otras perspectivas como el control de acceso a las armas parecen ser estrategias más promisorias para responder a este creciente problema social. Por otra parte, esta organización también declara que es necesario detener la “retórica de odio que infecta el discurso público” como forma de evitar un medio ambiente volátil donde estas ideas irruptoras sean normalizadas y por tanto, se creen las condiciones de atentados violentos contra un grupo objetivo.
Dentro de las unidades de la APA, existe la División para los Estudios de la Paz, Conflicto y Violencia (División #48: Psicología de la Paz) [5] que promueve y permite el encuentro de investigadores y académicos de distintas disciplinas para comprender los aspectos que permiten el desarrollo de la paz, soluciones no conflictivas, reconciliación y sus causas, así como la prevención de la violencia y los conflictos destructivos. 
Una de las herramientas de la División 48 es su revista “Peace and Conflict: Journal of Peace Psychology” [4] la cual se ubica en niveles de publicación Q2 según Scimago, es decir, que su nivel de impacto de difusión científica la ubica como una de las fuentes más citadas [3], esta revista permite informar a profesionales de diversas disciplinas más allá de la psicología, por ejemplo, sociología, política, relaciones internacionales, educación, gobierno, historia, entre otras, sobre temáticas como derechos humanos, diferencias culturales o mediación, así como también temas relacionados a la prevención y desarrollo de conflictos, violencia y promoción de la paz social. Por lo tanto, es una herramienta que los profesores podemos utilizar para concientizar en nuestra red profesional y a nuestros alumnos en temas actuales de suma importancia que abordan la armonía (o falta de) armonía social.
En mi clase de Seminario de Psicología de los Grupos Vulnerables, por ejemplo, la información que provee esta revista y otras fuentes de la APA permiten diseminar entre los alumnos información actualizada de los temas que se están investigando y discutiendo a nivel mundial en la comunidad de profesionales que integran el área de justicia social.
Trabajar con fuentes actuales y de reconocida reputación como los rankings ya comentados, permite no solo discutir en clase información pertinente que puede ser diseñada para las actividades en el aula sino también permiten reconocer a los autores contemporáneos que puede ser contactados para saber más sobre el trabajo que realizan en universidades de otros países. Por ejemplo, en el aula, es posible utilizar esta información de actualidad para enriquecer el debate sobre problemáticas actuales relevantes, por ejemplo, cultura y derechos humanos [2] y cómo estas se están trabajando desde distintas disciplinas.
Invito a toda la comunidad docente a involucrarse teniendo una perspectiva de paz en los fenómenos sociales que ocurren en nuestro entorno, donde cada persona desde su área de profesión puede aumentar la lente desde la cual se analice y se propongan estrategias multidisciplinares como respuesta a las demandas de justicia social actuales.

Acerca del autor
Juan Antonio Valdivia Vázquez (javaldivia@tec.mx) tienen un Doctorado en Psicología Educacional por la Washington State University. Es profesor e investigador de psicología en la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud del Tecnológico de Monterrey.

Referencias

[1] American Psychological Association (2019). Statement of APA CEO on Gun Violence and Mental Health. Recuperado de https://www.newswise.com/articles/statement-of-apa-ceo-on-gun-violence-and-mental-health

[2] McFarland, S.(2015). Culture, individual differences, and support for Human Rights: A general review.Peace and Conflict: Journal of Peace Psychology, 21(1), 10-27.

[3] Scimago Journal & Country Rank (Sin fecha). Peace and Conflict. Recuperado de https://www.scimagojr.com/journalsearch.php?q=12793&tip=sid&clean=0

[4] Taylor & Francis Online (Sin fecha.). Peace and Conflict: Journal of Peace Psychology. Recuperdo de  https://www.tandfonline.com/toc/hpcn20/17/3?nav=tocList

[5] The Society for the Study of Peace, Conflict & Violence (Sin fecha). APA Division 48 Information. Recuperado de http://peacepsychology.org/apa-council-reps