domingo, 26 de abril de 2026

CONEXIÓN: SER, NATURALEZA y PAZ – Un Encuentro Global para Transformar Nuestro Mundo

 

¿Alguna vez has sentido que la paz personal y la salud del planeta están profundamente conectadas?

En un mundo que a menudo se siente fragmentado, surge una oportunidad única para recordar que somos naturaleza y que los vínculos que tejemos con el entorno son el cimiento de una convivencia armónica.

Desde la Cátedra de la Paz y Derechos Humanos Mons. Oscar Arnulfo Romero, en conjunto con la Asociación Civil Geografía Viva y el Movimiento SER (España), tenemos el placer de invitarte al Seminario Internacional "Conexión: Ser, Naturaleza y Paz".

Bajo el inspirador lema "Somos naturaleza, somos vínculos: la paz nace cuando integramos los opuestos", este evento busca sembrar una semilla de transformación que inicie en el autoconocimiento y florezca en la acción colectiva.

¿Por qué asistir a este seminario?

El objetivo central es brindarte herramientas prácticas de autoconocimiento que te permitan armonizar tu relación con el medio ambiente. Al entender nuestra esencia natural, fortalecemos automáticamente la cultura de paz en nuestros hogares, trabajos y comunidades.

Una Agenda para el Crecimiento

El evento se desarrollará durante dos días intensos de aprendizaje y reflexión:

·         Jueves 28 de mayo: Nos enfocaremos en la integración del Ser y la Naturaleza a través de cuatro intervenciones especializadas.

·         Viernes 29 de mayo: Exploraremos los vínculos con la cultura de paz, cerrando con la presentación de una propuesta de Certificación Internacional.

Contaremos con un panel de lujo que conecta saberes de Europa y América Latina. Entre los ponentes se encuentran figuras de gran trayectoria como Soraya Medina, Pablo Kaplún, Antonio Pau, Blanca Cano y Alicia Silvia Quemado (España); Inés Palomeque y Miguel Garrido (Argentina); y Alberto Sabach (Suiza).

Una Reflexión Necesaria: La Tierra como Cuna de la Paz

Preservar el planeta Tierra no es solo una tarea ecológica; es un imperativo ético de la Cultura de Paz. No puede existir paz verdadera en un territorio devastado o en una sociedad que ignora sus raíces biológicas.

Al proteger la naturaleza, protegemos el escenario donde la vida se manifiesta y donde el conflicto se resuelve mediante el diálogo y la empatía.

Como señala el espíritu de este seminario, la paz nace cuando integramos lo que parece opuesto: el desarrollo humano y la integridad del ecosistema. Cuidar la Tierra es, en última instancia, el acto de amor y paz más radical y necesaria de nuestro tiempo.

¡Súmate sin barreras!

Creemos firmemente que el acceso al conocimiento debe ser libre. Por ello, la participación es completamente gratuita a través de ZOOM y YouTube.

Para quienes deseen acreditar sus horas de formación y las competencias adquiridas, existirá la opción de obtener una certificación internacional mediante un pago administrativo al finalizar el evento.

Datos Clave:

·         Fechas: 28 y 29 de mayo de 2026.

·         Horarios:  Venezuela: 10:00 am – 2:00 pm.

o    España: 4:00 pm – 8:00 pm.

·         Inscripción: Haz clic aquí para registrarte.

¡Conecta contigo mismo, con los demás y con el planeta! Te esperamos para tejer juntos una cultura de paz que respete y celebre la vida en todas sus formas.

Contacto:

·         conexion.ser.naturaleza.paz@gmail.com

·         +34 614985782 / +58 4247339576



sábado, 25 de abril de 2026

HACER VISIBLE LA PAZ QUE CONSTRUIMOS.

 

En un mundo saturado de información, donde cada día surgen nuevas causas, mensajes y plataformas, las organizaciones sociales enfrentan un desafío clave: no basta con hacer un buen trabajo, también es necesario que ese trabajo sea visible, comprendido y valorado.

Para la Cátedra de la Paz y Derechos Humanos Mons. Oscar A. Romero, la visibilidad no es un asunto superficial. Es, en esencia, una herramienta para multiplicar el impacto, fortalecer la confianza y seguir tejiendo cultura de paz en la sociedad.

 

Más que presencia: el sentido de la visibilidad

La visibilidad organizacional no se reduce a publicar en redes sociales o aparecer en un medio. Va mucho más allá. Se trata de que las personas puedan reconocer: quiénes somos, qué hacemos, por qué lo hacemos y qué impacto generamos.

En otras palabras, es lograr que la organización tenga rostro, voz y sentido para las comunidades y poblaciones claves.

Cuando una organización es visible, no solo informa: conecta, inspira y moviliza.

 

¿Por qué es tan importante hoy?

Las formas de comunicación han cambiado profundamente. Hoy las personas se informan, participan y se vinculan con las causas principalmente a través de entornos digitales, contenidos breves y narrativas cercanas.

En este contexto, la visibilidad permite: generar confianza y credibilidad, atraer nuevos aliados y voluntarios, acceder a oportunidades de financiamiento, posicionar la organización como referente en temas de paz y derechos humanos e incidir en la transformación social

Pero también hay un riesgo claro: quien no comunica, desaparece del mapa social y digital.


Una tarea de todos

Un error común es pensar que la visibilidad depende únicamente de una persona o del área de comunicación. En realidad, es una responsabilidad compartida.

La visibilidad se construye cuando la directiva comunica con coherencia, los equipos muestran el trabajo que realizan, los voluntarios comparten sus experiencias y las comunidades se sienten parte y difunde.

Las organizaciones más creíbles hoy son aquellas donde las historias se cuentan desde dentro, con voces reales y cercanas.

 

Cómo hacer visible la acción por la paz

No se trata de hacer más, sino de comunicar mejor lo que ya se hace. Algunas claves fundamentales:


1. Tener identidad clara: Saber quiénes somos y qué nos hace únicos permite comunicar con coherencia y fuerza.

2. Contar historias humanas: Las personas conectan más con historias que con cifras. Mostrar rostros, emociones y experiencias genera cercanía.

3. Usar los canales adecuados: Las redes sociales (especialmente contenido visual y videos cortos), grupos comunitarios (como WhatsApp), medios de comunicación locales y encuentros presenciales. La combinación de lo digital y lo humano sigue siendo la más poderosa.

4. Cuidar la reputación: La confianza se construye con: transparencia, coherencia entre lo que se dice y se hace, rendición de cuentas.

5. Adaptarse a las nuevas tendenciasHoy es clave estar presentes en entornos digitales y buscadores, incorporar formatos audiovisuales, involucrar a jóvenes, construir alianzas

Riesgos de no visibilizar

Ignorar la visibilidad puede tener consecuencias importantes: la organización se vuelve invisible en lo digital, se debilita la confianza social, se pierde conexión con nuevas generaciones, se reducen oportunidades de apoyo, otros actores ocupan el espacio narrativo

En tiempos actuales, la invisibilidad también es una forma de exclusión.

 

Visibilizar también es construir paz

Cada actividad realizada, cada encuentro comunitario, cada gesto solidario tiene un valor enorme. Pero cuando se comunica, ese valor se multiplica.

Visibilizar no es “mostrar por mostrar”. Es dar esperanza, inspirar a otros, generar conciencia, invitar a la acción

Es decirle al mundo que, incluso en medio de las dificultades, la paz se está construyendo todos los días desde lo local.

La visibilidad organizacional no requiere grandes recursos, sino intención, coherencia y compromiso. Cada foto, cada testimonio, cada palabra compartida puede ser una semilla.

Porque cuando una organización como la Cátedra de la Paz se hace visible, no solo muestra lo que hace… abre caminos para que muchos más se sumen a construir una sociedad más humana, justa y en paz.

En tal sentido, la Cátedra de la Paz ha emprendido una jornada de formación y asesoramiento externo sobre el tema de la visibilidad organizacional mirando los próximos años (2026-2030) para transmitir adecuadamente la Paz que construimos con las comunidades y poblaciones claves. CIBERPAZ/conIA/wtu



viernes, 24 de abril de 2026

SEMBRANDO CONVIVENCIA EN MANOS DE LOS DOCENTES DE PAZ

 

En el corazón de la parroquia Osuna Rodríguez “Los Curos” en el municipio Libertador, donde las montañas de Mérida abrazan el quehacer diario, las letras no solo se leen: se viven.

Durante este mes de abril de 2026, la Escuela Juan Bautista Arismendi se transformó en un faro de creatividad y encuentro, demostrando que un libro abierto es, en esencia, un territorio de paz, promovido por la docente de paz, la profesora Zulay Ruiz.

Bajo el lema de la lectura como un puente que conecta realidades, la institución desarrolló una agenda vibrante que involucró a toda su comunidad. Desde los más pequeños hasta el personal directivo, el mensaje fue claro: leer nos hace libres, pero sobre todo, nos hace empáticos.

 

Docentes de Paz: Arquitectos de Nuevos Imaginarios

Detrás de cada niño que descubre la magia de una fábula, hay un guía que sostiene la lámpara. En esta jornada, el papel de los Docentes de Paz fue fundamental.

En este año, las actividades en dicha escuela son lideradas por la profesora Zulay Ruiz Quintero, responsable de la Biblioteca “Andrés Bello”, los educadores de la Arismendi no se limitaron a impartir conceptos técnicos sobre la estructura del cuento o las partes del libro.

Su labor fue más allá: se convirtieron en mediadores de paz. Al utilizar títeres, poesías y trabalenguas, estos docentes transforman el aula en un espacio de participación activa y respeto mutuo.

El docente de paz entiende que la escucha atenta durante un mito o leyenda fortalece la paciencia. La declamación de una poesía construye seguridad y autoestima y el trabajo en equipo para crear carteleras fomenta la resolución no violenta de conflictos.

Estos educadores son los verdaderos artífices de una pedagogía del amor, que utiliza la palabra como herramienta para desarmar prejuicios y construir ciudadanía desde la infancia.

 

Mérida: Una Ciudad Internacional de Paz que se construye en el aula

Este esfuerzo pedagógico no es un hecho aislado. Se enmarca perfectamente en la visión de Mérida como Ciudad Internacional de Paz.

Una ciudad de paz no se define solo por la ausencia de violencia, sino por la presencia de espacios donde la cultura, la educación y la naturaleza convergen en armonía.

La articulación con el Simoncito Virgen de las Nieves ubicado también en Los Curos se unió en la celebración del Día de la Pachamama (22 de abril) que refuerzan esta identidad merideña, al enseñar a los estudiantes a respetar la Madre Tierra, la escuela está formando ciudadanos conscientes de que la paz también es una relación equilibrada con nuestro entorno.

"Cuando un niño declama un poema o narra una historia, está ejerciendo su derecho a la palabra, un pilar fundamental para cualquier sociedad democrática y pacífica."

 

Una Fiesta de Palabras y Logros

El punto culminante llegó el 23 de abril, Día del Libro y del Idioma. El escenario escolar se llenó de vida con estudiantes de 1° a 3° grado declamando versos, mientras los más grandes, de 4° a 6° grado, desafiaban la lengua con ingeniosos trabalenguas.

Cifras que inspiran esperanza: La jornada no solo dejó sonrisas, sino un impacto real en 219 personas: 182 estudiantes (96 niños y 86 niñas) que hoy ven el mundo con ojos más creativos y 37 adultos (entre docentes, obreros, administrativos y directivos) integrados en una dinámica de convivencia escolar positiva.

 

Hacia un Futuro de Diálogo

Desde la Cátedra de la Paz y Derechos Humanos Mons. Oscar Arnulfo Romero, celebramos y respaldamos estas iniciativas. La Escuela Básica Juan Bautista Arismendi nos recuerda que la lectura es la llave maestra para abrir las puertas del pensamiento crítico.

Al fortalecer las habilidades comunicativas y socioemocionales, estamos dotando a nuestros niños de las herramientas necesarias para dialogar en lugar de confrontar; educando para la vida. Cada libro leído en la parroquia Osuna Rodríguez es un ladrillo más en la construcción de esa Mérida que todos soñamos: una ciudad que lee, que crea y que vive en cultura de paz.

Ruiz culminó diciendo ¡Sigamos haciendo de la lectura nuestro lenguaje universal de entendimiento! CIBERPAZ/conIA/wtu



martes, 24 de marzo de 2026

ROSARIO POR LA PAZ EN MEMORIA DEL MARTIRIO DE SAN ROMERO DE AMERICA

 

El pasado 24 de marzo 2026, la Gente de Los Curos, se congregó en la sede de la Cátedra de la Paz en Los Curos (Mérida) para realizar el Rosario por la Paz, fue también una oración para que sea un verdadero "Canal de Esperanza" en estos momentos de guerras y conflictos en diversas partes del mundo, allí los asistentes meditaron los Misterios Dolorosos (que tradicionalmente se rezan los martes y viernes), conectando el sufrimiento de Jesús con el clamor actual de un mundo herido por la guerra.

También se dedico el Rosario por la Paz para conmemorar el Martirio del Monseñor Romero, ocurrido el 24 de marzo de 1980.

Monseñor Óscar Arnulfo Romero, conocido como "San Romero de América", fue un sacerdote católico salvadoreño y cuarto arzobispo metropolitano de San Salvador.

Su obra estuvo marcada por una profunda transformación personal que lo llevó de una postura conservadora a convertirse en la "voz de los sin voz" durante los años previos a la guerra civil en El Salvador.

Su pensamiento se centró en la opción preferencial por los pobres, defendiendo incansablemente los derechos humanos y denunciando desde el púlpito la violencia, la injusticia social y la represión militar. Su legado no solo es religioso, sino también un referente ético global sobre la resistencia pacífica y el compromiso social.

El núcleo de su mensaje radicaba en la convicción de que la Iglesia debe estar presente en el sufrimiento del pueblo, promoviendo una paz que no sea solo ausencia de guerra, sino fruto de la justicia y la dignidad.

Romero creía en la fuerza de la palabra y la verdad como herramientas de cambio, instando constantemente a la reconciliación y al cese de la violencia fratricida. Su martirio el 24 de marzo de 1980, mientras celebraba la Eucaristía, selló su compromiso con estos ideales, convirtiéndolo en un símbolo universal de la lucha por la liberación y la defensa de la vida frente a la opresión.

En el PRIMER MISTERIO, se dedico a La Oración en el Huerto, Jesús experimenta la angustia y el miedo ante la violencia inminente. Hoy, el mundo vive su propio "Getsemaní" en las ciudades bajo asedio y en los refugios subterráneos. Necesitamos profundizar la paz como un acto de voluntad: que, ante el miedo a la guerra, prevalezca la oración que busca la unidad y no la destrucción del otro.

En el SEGUNDO MISTERIO, se reflexionó en la Flagelación de Jesús, donde el cuerpo de Cristo es lacerado injustamente. En los conflictos actuales, los cuerpos lacerados son los de la población civil, los niños y los desplazados que sufren el rigor de las armas. Urge una paz que detenga el brazo del verdugo y reconozca la dignidad sagrada de cada vida humana, por encima de cualquier interés territorial o ideológico.

El TERCER MISTERIO de la Coronación de Espinas, se resaltó que los líderes mundiales se burlan de la dignidad de Jesús con una corona de dolor. En las guerras modernas, la verdad es a menudo la primera víctima, sustituida por la propaganda y el odio que humilla al "enemigo". Necesitamos una paz que nazca de la humildad de los líderes, deponiendo las coronas de orgullo y soberbia que impiden el diálogo sincero.

Mientras que el CUARTO MISTERIO vemos a Jesús con la Cruz a Cuestas, que camina bajo un peso abrumador. Hoy, millones de personas cargan la cruz del exilio, la pérdida de sus hogares y la incertidumbre del mañana. La paz es urgente para aliviar esa carga; necesitamos ser como el Cirineo, utilizando la tecnología y la cooperación internacional para sostener a quienes han quedado aplastados por los escombros de la guerra.

Culmina el QUINTO MISTERIO con la Crucifixión y Muerte de Jesús. Desde la cruz, Jesús perdona a quienes lo matan. Es el acto máximo de paz. En un contexto de conflictos estancados por el rencor, profundizar la paz significa apostar por el perdón y la justicia restaurativa. No hay futuro en la venganza; la paz verdadera solo brota cuando somos capaces de mirar al otro no como un objetivo militar, sino como un hermano.

El Monseñor Romero dijo “CREER ES TRANSFORMAR” ¡Esa es una frase poderosa y muy representativa de su mensaje!

Aunque Monseñor Romero utilizó conceptos similares en varias ocasiones, la idea central de que "Creer es transformar" (o que la fe debe traducirse en la transformación de la realidad) aparece de forma muy clara en su homilía del 10 de febrero de 1980.

En esa ocasión, Romero reflexionaba sobre cómo la fe no puede ser algo pasiva o puramente teórica. Para él, creer en Dios implica un compromiso activo para cambiar las estructuras de injusticia. Como bien mencionas, es una invitación a que nuestra espiritualidad tenga un impacto real en el mundo que nos rodea.

Monseñor Romero solía explicar que la fe debe ser encarnada: debe vivir en los problemas y esperanzas del pueblo. El cristiano es un agente de cambio: No solo observa, sino que actúa para que el Reino de Dios (un reino de justicia) se haga realidad aquí y ahora.

Es fascinante cómo esta idea conecta directamente con lo que hacemos en Cátedra de la Paz: la transformación (ya sea social o digital) nace de una convicción profunda de que las cosas pueden y deben ser mejores.

De esta manera, queremos disponernos para que lo vivido en esta Oración de Paz la podamos vivir cada día.

Walter Trejo Urquiola, coordinador general de Cátedra de la Paz comentó “agradecemos a las personas de Los Curos que nos acompañaron en el Rosario por la Paz, hoy más que nunca debemos todos con todos los medios que tengamos en resaltar la importancia de la Paz ante posibles situaciones que ponen en peligro la vida en el planeta Tierra. Este momento cercano a la semana santa resalta que el mensaje cristiano nos debe motivar para ser constructores de paz venciendo a la muerte que se traduce en guerras, armas, odios, conflictos, destrucción y que mata a miles de personas inocentes con ese dolor que viven todas las madres, que fue el dolor que vivió la Virgen María al ver a su hijo muerto en la cruz y que hoy en día lo vemos en las personas muertas en estas guerras que sacuden el mundo” CIBERPAZ/wtu

 


 

 

jueves, 19 de marzo de 2026

Transformando el Aula desde la Cultura de Paz

 

El pasado 17 de marzo de 2026, el Colegio Inmaculada Concepción en la ciudad de Mérida fue el escenario de una jornada de profunda transformación y sensibilización docente. Bajo la facilitación del politólogo Walter Trejo Urquiola, 70 educadores se sumergieron en el taller "Cultura de Paz: Formando Docente de Paz", una iniciativa impulsada por la Cátedra Cultura de Paz de la Dirección General de Cultura de la Universidad de Los Andes con la  Asociación Civil Cátedra de la Paz y Derechos Humanos Mons. Oscar Arnulfo Romero con el Colegio Inmaculada Concepción.

El encuentro tuvo como objetivo principal redefinir el rol del educador como un agente activo en la construcción de espacios socio-educativos armónicos. A través de dinámicas como "El túnel de las emociones" y reflexiones sobre la naturaleza de la paz, los participantes transitaron desde sus construcciones mentales previas hacia una comprensión universal y socioafectivo de la convivencia ciudadana para la construcción de paz.

La jornada no solo abordó el marco teórico del Manifiesto de la UNESCO del año 2000, sino que permitió una praxis personal donde cada docente evaluó sus propias capacidades y carencias para convertirse en un verdadero referente de paz.

Competencias Socioemocionales Desarrolladas

A partir de los testimonios recogidos en la sección "Qué aprendí", se evidencia el fortalecimiento de competencias clave para la labor pedagógica y humana:

Autoconciencia y Paz Interior Los participantes desarrollaron una sólida comprensión de que la paz es un proceso que inicia en el individuo. Aprendieron que para transmitir armonía en el aula, es imperativo cultivar primero el equilibrio emocional y la paz interior, reconociendo que uno solo puede dar a los demás aquello que posee en su propio ser. Esta competencia les permitió entender que el cambio en su entorno escolar depende directamente de su propia transformación y percepción del mundo.

Empatía y Escucha Activa Una de las competencias más resaltadas fue la capacidad de "escuchar para comprender" en lugar de solo para responder. Los docentes identificaron la importancia de ponerse en el lugar del otro y desarrollar una sensibilidad humana ante las realidades que viven sus estudiantes. Se enfatizó que el acercamiento genuino y la comunicación asertiva son herramientas fundamentales para romper prejuicios y construir una convivencia basada en el respeto y el amor.

Responsabilidad Social y Transformación de Conflictos Los educadores internalizaron su rol como "agentes de transformación" y promotores de competencias ciudadanas. Desarrollaron la conciencia de que sus acciones dentro de su "metro cuadrado" tienen un impacto sistémico que contribuye a la paz colectiva y al desarrollo de los derechos humanos. Esto incluye el compromiso de cambiar metodologías tradicionales por enfoques más humanos, centrados en el "aprender haciendo" y en el acompañamiento integral de los adolescentes.

Para concluir, compartimos tres testimonios que reflejan el impacto del taller en los docentes: "Aprendí que debemos cambiar metodologías y no enfocarnos en solo impartir conocimientos, hay que convivir con nuestros alumnos para poder saber qué les está ocurriendo."

Otro participante comentó "Aprendí que la paz del mundo comienza en cada uno de nosotros; debemos estar en paz interior para poder transmitir armonía en nuestro entorno" mientras que el tercer participante apuntó "Como docente de paz debemos ser el ejemplo de la paz que queremos y construimos para nosotros mismos."

Mayor información: aprendiendoencatedra@gmail.com



viernes, 13 de marzo de 2026

UNA JORNADA PARA EL BIENESTAR MENTAL Y ESPIRITUAL DE LOS MERIDEÑOS.

 

El Seminario San Buenaventura de Mérida fue para la jornada de reflexión y discernimiento titulada “Rasgos del bienestar mental y espiritual en el Estado Mérida de cara a los nuevos pactos sociales: ¿Cómo acompañar a la sociedad merideña ante los retos de la transición?” realizada el pasado 12 de marzo 2026.

El encuentro con el propósito de analizar los rasgos psicosociales que caracterizan actualmente a la población merideña y reflexionar sobre cómo acompañar a la sociedad en medio de los desafíos de la transición, promoviendo al mismo tiempo la construcción de nuevos espacios públicos para el ejercicio de la ciudadanía.

La jornada contó con la participación de religiosos y religiosas de la CONVER Mérida, sacerdotes de la Arquidiócesis, miembros de la Red Apostólica Ignaciana, Red Acción Social de la Iglesia, representantes del Colegio de Psicólogos de Mérida y actores del sector social como Cátedra de la Paz.

Durante la actividad el panel con tres ponentes invitados: el padre Alfredo Infante, SJ, quien disertó una reflexión desde la espiritualidad; monseñor Helizandro Terán, que abordó el papel de la Iglesia local como institución generadora de confianza y fe; y la psicóloga María Gabriela Quintero, del Colegio de Psicólogos de Mérida, presentó una mirada sobre los retos psicosociales que enfrenta la población ante las incertidumbres sociales.

La psicóloga María Gabriela Quintero señaló que el acompañamiento psicológico inicia cuando sentimos que nos estamos acompañando. Implica promover la resiliencia que nos impulse pero hay que cuestionar el entorno.

Ante una posibilidad de transición democrática debemos partir de la cultura del merideño en el caso de la realidad del estado Mérida para entender cómo abordarlo desde lo psicosocial y emocional.

Los puntos centrales son tener presente la dimensión psicosocial que nos define como parte de la sociedad merideña. Las exigencias que nos da la sociedad no siempre van de la mano de esa dimensión psicosocial que cada uno tiene. Las alteraciones de esas exigencias presionan mucho a los merideños que generan situaciones adversas a la vida como el suicidio. 

Acompañar a una sociedad herida implica el manejo de la inteligencia emocional en el desarrollo de las competencias socio emocionales, el manejo de la fatiga emocional, revertir las conductas aprendidas en este periodo de desesperanza, desmontar desde la psique la supervigilancia que vive el venezolano, fomentar las alianzas en las comunidades para atender a las personas, entre otros.

La recuperación socioemocional del venezolano se estima que tardará veinte y cinco años según números estudios psicológicos indicó la experta.

Mérida está actualmente en el tercer lugar de incidencia de suicidios según el Observatorio Venezolano de la Violencia con una tasa alta de suicidio en hombres.

Algunos mitos sobre el suicidio es decir que quién se suicida no lo dice, no hay que hablar de suicidio para no promoverlo y que siempre la depresión promueve el suicidio.

La experta recomendó trabajar multidisciplinariamente, tener datos actualizados, seguir el trabajo en redes y visibilizar las actividades, promover redes de apoyo, entre otros.

Por un suicidio hay una familia afectada que debemos atender también posterior al suceso.

El bienestar humano abarca la calidad de vida, la dimensión psicosocial debe trabajarse íntegramente, promover proyectos de vida y espacios sanos, seguros y humanos.

En una transición hay que generar confianza, regular nuestras emociones y atender las necesidades de y con la gente

El Monseñor Helizandro Terán de la Arquidiócesis de Mérida comenzó con algunas ideas para atender las heridas que tenemos como sociedad.

La iglesia venezolana ha asumido el mandato de la Conferencia Episcopal Venezolana de promover la reconciliación como característica del cristiano para afrontar las injusticias cometidas y acompañar a quienes tienen las heridas del pasado para proyectarnos a una sociedad inclusiva.

La reconciliación es un proceso a largo plazo, que se hace con voluntad y en etapas, evitando las violencias en el transcurso de ese proceso e incluir a todos los actores.

Hay que promover la voluntad de resolver las situaciones adversas que nos separe no hay reconciliación posible, tener una búsqueda incansable de la verdad en un diálogo permanente, hay que denunciar las injusticias que cortan los derechos humanos frente a todos los actores sociales.

La iglesia está dedicada a la reconciliación y justicia en la mirada del evangelio para atender a los pobres que no tienen voz bajo el lema "Sanar las Heridas, Abrazar la Vida"

Dicho lema implica perdonar desde la verdad y querer vivir en paz desde la vigencia de nuestros Derechos Humanos.

Juan Pablo II decía "no hay Paz sin perdón pero no hay perdón sin Justicia" 

Una sociedad se reconstruye y se reconcilia con personas plenamente libres no con héroes o mesías en el marco de la Cultura de Paz.

En estos momentos, hay que asumir el diálogo con disposición para cambiar en todos los niveles de la sociedad venezolana para reinstitucionalizar la democracia.

Concluyó Terán que la iglesia apuesta por el perdón, la reconciliación, el diálogo y la reinstitucionalización democrática.

El último panelista fue el padre jesuita Alfredo Infante, provincial de la Compañía de Jesús en Venezuela comentó al inicio de su intervención señalando que la espiritualidad es parte de la dimensión psicosocial abierta a la trascendencia.

Desde esa trascendencia abre el abanico de sentidos como la fraternidad que nos une al horizonte para encontrarnos plenamente con Cristo.

En esa mirada debemos construir espacios para la dignidad humana, que nos lleva a caminar en los procesos de reconocimientos y reconciliación. La paciencia es el arte de la Paz.

En filosofía los trascendentales del ser son la verdad, la belleza y el bien lo contrario es la mentira, la fealdad y la maldad.

La verdad pasa por una construcción histórica y la participación de quienes quieren la verdad.

La fraternidad de los hijos e hijas de Dios nos articula en la construcción del Estado de Derecho que debemos reconstruir cada día.

Una comunidad que trabaja por recuperar sus espacios públicos, que se une alrededor de un sancocho para conversar esta ayudando a la recuperación de la sociedad como un acto trascendental.

Sanar desde lo psicosocial parte por reconocer que la mentira, la fealdad y la maldad también han invadido nuestra alma y corazón. CIBERPAZ/conIA/wtu