viernes, 24 de abril de 2026

SEMBRANDO CONVIVENCIA EN MANOS DE LOS DOCENTES DE PAZ

 

En el corazón de la parroquia Osuna Rodríguez “Los Curos” en el municipio Libertador, donde las montañas de Mérida abrazan el quehacer diario, las letras no solo se leen: se viven.

Durante este mes de abril de 2026, la Escuela Juan Bautista Arismendi se transformó en un faro de creatividad y encuentro, demostrando que un libro abierto es, en esencia, un territorio de paz, promovido por la docente de paz, la profesora Zulay Ruiz.

Bajo el lema de la lectura como un puente que conecta realidades, la institución desarrolló una agenda vibrante que involucró a toda su comunidad. Desde los más pequeños hasta el personal directivo, el mensaje fue claro: leer nos hace libres, pero sobre todo, nos hace empáticos.

 

Docentes de Paz: Arquitectos de Nuevos Imaginarios

Detrás de cada niño que descubre la magia de una fábula, hay un guía que sostiene la lámpara. En esta jornada, el papel de los Docentes de Paz fue fundamental.

En este año, las actividades en dicha escuela son lideradas por la profesora Zulay Ruiz Quintero, responsable de la Biblioteca “Andrés Bello”, los educadores de la Arismendi no se limitaron a impartir conceptos técnicos sobre la estructura del cuento o las partes del libro.

Su labor fue más allá: se convirtieron en mediadores de paz. Al utilizar títeres, poesías y trabalenguas, estos docentes transforman el aula en un espacio de participación activa y respeto mutuo.

El docente de paz entiende que la escucha atenta durante un mito o leyenda fortalece la paciencia. La declamación de una poesía construye seguridad y autoestima y el trabajo en equipo para crear carteleras fomenta la resolución no violenta de conflictos.

Estos educadores son los verdaderos artífices de una pedagogía del amor, que utiliza la palabra como herramienta para desarmar prejuicios y construir ciudadanía desde la infancia.

 

Mérida: Una Ciudad Internacional de Paz que se construye en el aula

Este esfuerzo pedagógico no es un hecho aislado. Se enmarca perfectamente en la visión de Mérida como Ciudad Internacional de Paz.

Una ciudad de paz no se define solo por la ausencia de violencia, sino por la presencia de espacios donde la cultura, la educación y la naturaleza convergen en armonía.

La articulación con el Simoncito Virgen de las Nieves ubicado también en Los Curos se unió en la celebración del Día de la Pachamama (22 de abril) que refuerzan esta identidad merideña, al enseñar a los estudiantes a respetar la Madre Tierra, la escuela está formando ciudadanos conscientes de que la paz también es una relación equilibrada con nuestro entorno.

"Cuando un niño declama un poema o narra una historia, está ejerciendo su derecho a la palabra, un pilar fundamental para cualquier sociedad democrática y pacífica."

 

Una Fiesta de Palabras y Logros

El punto culminante llegó el 23 de abril, Día del Libro y del Idioma. El escenario escolar se llenó de vida con estudiantes de 1° a 3° grado declamando versos, mientras los más grandes, de 4° a 6° grado, desafiaban la lengua con ingeniosos trabalenguas.

Cifras que inspiran esperanza: La jornada no solo dejó sonrisas, sino un impacto real en 219 personas: 182 estudiantes (96 niños y 86 niñas) que hoy ven el mundo con ojos más creativos y 37 adultos (entre docentes, obreros, administrativos y directivos) integrados en una dinámica de convivencia escolar positiva.

 

Hacia un Futuro de Diálogo

Desde la Cátedra de la Paz y Derechos Humanos Mons. Oscar Arnulfo Romero, celebramos y respaldamos estas iniciativas. La Escuela Básica Juan Bautista Arismendi nos recuerda que la lectura es la llave maestra para abrir las puertas del pensamiento crítico.

Al fortalecer las habilidades comunicativas y socioemocionales, estamos dotando a nuestros niños de las herramientas necesarias para dialogar en lugar de confrontar; educando para la vida. Cada libro leído en la parroquia Osuna Rodríguez es un ladrillo más en la construcción de esa Mérida que todos soñamos: una ciudad que lee, que crea y que vive en cultura de paz.

Ruiz culminó diciendo ¡Sigamos haciendo de la lectura nuestro lenguaje universal de entendimiento! CIBERPAZ/conIA/wtu