miércoles, 8 de abril de 2020

CATEDRA DE LA PAZ CON RELACION A LOS ODS


El año 2030 es considerado como la fecha límite para que el efecto de la intervención humana en el planeta sea irreversible según lo señalado por las Naciones Unidas.
La agenda 2030 es una iniciativa global de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que establece objetivos específicos para alcanzar un desarrollo sostenible.
Los objetivos que se plantearon fueron delimitados para el año 2030 y abarcan diversos sectores como acción por el clima, agua limpia, energía asequible y no contaminante, vida submarina, vida de ecosistemas terrestres, producción y consumo responsable, educación de calidad, fin de la pobreza, salud y bienestar, trabajo decente y crecimiento económico, así como también paz, justicia e instituciones sólidas, entre otras categorías.
En la actualidad se percibe un aumento en las campañas de concientización; en especial, ecológicas para proteger el medio ambiente, así como también más gente ocupada tratando de hacer un cambio positivo en su entorno.
¿Qué hemos hecho para contribuir en este esfuerzo?
Desde 2018 venimos participando de la Caravana de los ODS, iniciativa asumida por las agencias ONU en Venezuela; siendo parte del capítulo en el Estado Mérida.
Además, nuestro equipo de trabajo han realizado capacitación presencial y virtual sobre el tema de los ODS; por ejemplo, capacitación emprendida por la UCAB (Venezuela) y por el Senado de la República de Argentina en el Curso Internacional de Formación sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible con la finalidad de formar “Promotores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”.
Igualmente, hemos insertado todos los programas y proyectos en los ODS afines a nuestra misión y cultura organizaciones emprendida desde Cátedra de la Paz.


lunes, 6 de abril de 2020

EL ROL DE LAS UNIVERSIDADES


Todo se resume, si la universidad nos debe preparar para el trabajo o para vivir, afirmando desde la Cátedra de la Paz, apostaremos por lo segundo en los años venideros.
Walter Trejo Urquiola señala que “uno de los diferenciadores de la acción que hemos emprendido es la innovación de nuestras acciones; por lo cual, debemos profundizar en las acciones que fortalezcan la paz interior del ser humano para poder reconciliarnos con los otros/as”.
Por otra parte, complemente “esto es al mismo tiempo una gran oportunidad y un gran reto del futuro que nos obliga a replantearnos el rol de la Sociedad Civil en Cultura de Paz y Derechos Humanos dentro de la Nueva Venezuela”.
También “vemos en un mundo y en Venezuela, que hay poca confianza en las instituciones y donde aún no es común compartir y trabajar en forma colaborativa con dichas instituciones. Tendremos que repensar el papel que jugarán y la responsabilidad que asumiremos en la consolidación de una nueva Pedagogía Democrática”.


miércoles, 1 de abril de 2020

CATEDRA DE LA PAZ 20/30

Desde este año, Cátedra de la Paz y Derechos Humanos Mons. Oscar Arnulfo Romero de la Universidad de Los Andes debe plantearse su propio plan para aunar todos los esfuerzos para consolidar nuestra razón de ser en el marco del año 2030.
Una educación que no solo prepare para el trabajo, sino para la vida y de manera continua que contribuya a construir la Nueva Venezuela, será el centro de nuestra visión al 2030 desde Cátedra de la Paz.
Para Walter Trejo Urquiola, coordinador general de Cátedra de la Paz señala “Estamos empezando a vivir un cambio en nuestro planeta, en América Latina y El Caribe así como en Venezuela que avanza a un ritmo exponencial, en lo que muchos han llamado la Revolución 4.0”.
Nuestra nueva visión de Cátedra de la Paz hacia el año 2030, que enriquece la actual acción y nos proyecta hacia la Nueva Venezuela estará enmarcada en “Pedagogía Democrática, Innovación Pedagógica y Emprendimiento Creativo para el fortalecimiento de la Paz Interior y la Sociedad Civil en Derechos Humanos y Cultura de Paz”.
Dentro de las tendencias de cambio global, Cátedra de la Paz identifica cinco que impactarán directamente la educación sea formal o no formal:
1.-Un mundo sin fronteras. La sociedad actual plantea nuevas formas de interacción y generará nuevas formas de emprender los procesos educativos. Debemos formar Ciudadanos del Mundo que actúen localmente.
2.-Un mundo compartido. Esta tendencia reta a entrenar nuevas pedagogías y a generar confianza en el conocimiento compartido. Potencial la construcción de saberes, de forma comunitaria desde la consolidación de la Cátedra de la Paz como una verdadera red de acción a nivel nacional e internacional.
3.-Sociedades abiertas. La rápida consolidación de comunidades de aprendizajes mayorías virtuales y concentración de talentos ofrece dilemas sobre el cómo hacer acciones más innovadoras y humanas, que generen conocimientos compartidos.
4.-Aprendizajes para toda la vida. El abandono del modelo tradicional de hacer las cosas deberá ser complementado por nuevas formas de aprendizaje y certificación para el desarrollo profesional y personal, que sirva para toda la vida.
5.-La era del emprendimiento. La realidad virtual y las redes sociales convergerán generando nuevas maneras de recibir y valorar la educación, propiciando nuevas formas de emprendimientos.

lunes, 30 de marzo de 2020

CARACTERISTICAS DE LA SANTIDAD DE OSCAR ARNULFO ROMERO


Cuando se trata de beatificar o de canonizar a un hombre, es aquí donde se le examina: su amor.
El amor es la santidad y la medida de la santidad.
Si un hombre sabe desprenderse de sí mismo y amar, es santo;
si un hombre habla mucho de santidad pero no sabe amar, no es santo
Mons. Romero (13 mayo 1979)



Como decíamos antes, para el pueblo sencillo y pobre, para las organizaciones cristianas y para gran parte de la población, Mons. Romero ha sido siempre un santo, ¿qué tipo de santidad descubrimos en él?:

Sin duda las CARACTERISTICAS TRADICIONALES de santidad: 

-    INTEGRIDAD y COHERENCIA DE VIDA, la cual está fuera de toda discusión, si hubiera tenido alguna falla personal sus enemigos no hubieran tardado en sacarla a luz para denigrarlo, pero, nunca lo hicieron porque nunca le encontraron nada. Por otra parte, a la base de su vida, cristiana y sacerdotal estaba, ante todo, una personalidad humilde, sencilla y madura, porque como él mismo dijo “antes de ser un cristiano tenemos que ser muy humanos” (3 diciembre 1978)
-    HOMBRE DE ORACION: quienes estuvieron cerca de él testimonian la constancia y la intensidad de su oración; él mismo lo testimonia en sus homilías, era uno de sus temas preferidos: “quiero recomendar la necesidad de encontrar ese único necesario, la necesidad de orar” (Homilía de 17 julio 1977). Pero, la de Mons. Romero no es una oración alienante: “La Religión no consiste en mucho rezar, la Religión consiste en esa garantía de tener a mi Dios cerca de mí; porque le hago el bien a mis hermanos. La garantía de mi oración, no es el mucho decir palabras, la garantía de mi plegaria está muy fácil de conocer: ¿cómo me porto con el pobre?, porque allí está Dios (5 Febrero 1978).
-    DEVOTO DE LA SANTISIMA VIRGEN. Mons. Romero nació el 15 de agosto, conmemoración de la Asunción de María, podemos decir que desde allí llevaba la impronta mariana en su espíritu. Pero, también, lo hacía con madurez: “María, tanto para ustedes pueblo de Dios, es una laica; María no es sacerdote ni religiosa; María es una esposa, María es una madre de familia, María es una mujer seglar. Allí estuviera sentada en las bancas de la Catedral como una de estas mujeres que me escuchan y yo no la distinguiría. Pero su corazón lleno de este carisma profético absorbía las palabras del gran profeta, Jesucristo su hijo” (15 junio 1979). Su teología mariana es una visión historizada de María: María se hace salvadoreña y encarna a Cristo en la historia de El Salvador, y María se hace del apellido de ustedes y de mi apellido para encarnar la historia de su familia, de mi familia en la vida eterna del Evangelio. María se identifica en la vida eterna del Evangelio. María se identifica con cada uno de nosotros para encarnar a Cristo en nuestra propia vida individual. Dichosos si de veras en eso hacemos consistir la devoción a la Virgen. Por eso el Concilio avisó a los predicadores que se cuidaran mucho de fomentar la falsa idea de la devoción a la Virgen que lamentablemente nos ha separado de los protestantes, porque algunos católicos han llegado a hacer de la Virgen una idolatría, una mariolatría. Pero la verdadera doctrina es que María no es un ídolo. El único salvador es Dios Jesucristo, pero María es el instrumento humano, la Hija de Adán, la Hija de Israel, encarnación de un pueblo, hermana de nuestra raza, pero que por su santidad fue capaz de encarnar en la historia la vida divina de Dios. Entonces, el verdadero homenaje que un cristiano puede tributar a la Virgen es hacer como Ella el esfuerzo de encarnar la vida de Dios en las vicisitudes de nuestra historia transitoria (24 diciembre 1978).

-    FIEL A LA IGLESIA, AL PAPADO Y AL MAGISTERIO. De formación tradicional, estos eran puntos fuertes en la personalidad de Mons. Romero y, por eso, su lema al asumir el Arzobispado fue: “Sentir con la Iglesia” y, en los últimos años, a pesar de las dificultades que tuvo con otros obispos, de la incomprensión del Papa y de la Curia Vaticana, se mantuvo fiel a sus principios de obediencia absoluta a la institución: “Hermanos, la gloria más grande de un pastor es vivir en comunión con el Papa. Para mí, es el secreto de la verdad y de la eficacia de mi predicación estar en comunión con el Papa. Y cuando encuentro en su magisterio pensamientos y gestos parecidos a los que necesita nuestra Iglesia, me lleno de alegría” (2 marzo 1980). “Le doy gracias a Dios que toda mi vida sacerdotal la ha querido caracterizar por una solidaridad y fidelidad al Santo Padre, al representante de Cristo. Mis ojos están fijos en él, jamás pienso en traicionarlo” (25 marzo 1979).
-    POBREZA Y AUSTERIDAD EN SU VIDA: al inicio de su episcopado algunas familias pudientes quisieron regalarle una vivienda en un barrio de clase alta, sin embargo, él rechazó aquella propuesta y se fue a vivir a la sacristía del Hospital para cancerosos la Divina Providencia, sus razones las fue exponiendo en las homilías: “Cristo es la riqueza absoluta del hombre. Por ganar a Cristo hay que perderlo todo” (18 noviembre 1977), “Gracias a Dios, no adoramos la riqueza ni nos hace falta; cuando lo tenemos todo en el único Dios que ha creado las cosas de la tierra, nos sentimos infinitamente más desarrollados y ricos que los que creen consistir las riquezas en el oro y en las cosas de la tierra” (4 septiembre 1979),”La pobreza evangélica une la actitud de la apertura confiada en Dios con una vida sencilla, sobria y austera que aparta la tentación de la codicia y el orgullo” (Puebla 1149. 11 noviembre 1979).
Fuente: SICSAL 2015

miércoles, 25 de marzo de 2020

RESPUESTA DE PAZ ANTE EL COVID-19


En los últimos días, hemos estado conectando con nuestros voluntarios, aliados para el desarrollo y con nuestros directivos desde Cátedra de la Paz y Derechos Humanos Mons. Oscar A. Romero para visualizar la respuesta de paz ante el COVID-19.
Al reflexionar sobre el momento actual de cambio profundo que empezamos a vivir en el mundo, Sobí Lawalata (Indonesia) dijo: "Este es el momento en que nací para…". 
Es expresión sigue profundamente resonando en muchos constructores de paz, porque (1) nos sentimos exactamente lo mismo, (2) es aún más cierto hoy en día de lo que era hace unos meses, y (3) que es un lugar interior que podemos elegir para operar.
Por otra parte, Otto Scharmer señala “es un lugar interior que nos ayuda a ir más allá de una mentalidad reactiva de víctima y que nos permite retardar realmente abajo, para hacer una pausa y ver lo que sucede a nuestro alrededor como una invitación para conectarse a las fuentes más profundas de saber”.
En estos momentos, el Covid-19, al igual que cualquier interrupción, esencialmente se enfrenta a cada uno de nosotros con una elección: podemos elegir (1) para congelar, a su vez lejos de los demás, sólo se preocupan por nosotros mismos, o (2) a volverse hacia los demás para apoyo y consuelo a los que ahora necesitan nuestra ayuda comenta Scharmer.
Esa elección entre actuar de ego o actuar desde el conocimiento del ecosistema está en el centro de este momento, y también en el centro de nuestro trabajo, una elección que nos enfrentamos cada día, cada hora, cada momento. 
Cuanto más se hunde el mundo en el caos, la desesperación y la confusión, la mayor responsabilidad de nuestra presencia irradian, la compasión y la confianza a tierra. Sigue tomando realce la necesidad de seguir construyendo la paz y la esperanza.

De esas conversaciones que hemos decidido emprender y, en parte, reorientar nuestro camino hacia adelante con el lanzamiento de tres iniciativas:
El primero se llama Reconversión Institucional, que consiste en un periodo para reconstruir una nueva forma de emprender nuestra acción-reflexión-acción para materializar desde la Cátedra de la Paz el espacio para seguir fortaleciendo las iniciativas de la Sociedad Civil en Cultura de Paz y Derechos Humanos.
Es renovar una nueva infraestructura que de sentido a las decisiones, para apoyarse en nuestro momento actual de interrupción, y dejar que este momento nos mueven hacia la renovación de la gestión institucional en el marco del Plan Estratégico 2019-2021.
La segunda iniciativa, lo que va a pasar como un nuevo prototipo de un evento de transformación de los espacios formativos emprendido desde 2013 desde el Diplomado Nacional en Cultura de Paz para ofrecerlos desde la educación virtual a nuestros/as beneficiarios/as en estos días de emergencia sanitaria mundial generado por el COVID-19.
La tercera iniciativa se llama NUPAZ se centra en la creación de un nuevo conjunto de diplomados y acciones de creación de capacidades a corto plazo, centrado, a transformar realidades y atender las necesidades básicas que muchas personas de todos los sectores que se han articulado a nosotros.
Las primeras propuestas de NUPAZ se centrará en las prácticas de conciencia en el liderazgo emergente y el liderazgo digital: activismo transformador y de cambio en presencial y virtual. 
Los tres son los elementos básicos de nuestra mayor visión de crear colectivamente una nueva plataforma interdisciplinaria para el liderazgo emergente que nos permita apoyarnos en una acción-reflexión-acción más intencional, consciente y colectivamente.
Para concretar estas nuevas acciones en el marco de la presencia del COVID-19 requiere ahora más que nunca de voluntades y esfuerzos compartidos con otros/as que nos permita seguir construyendo la paz y la esperanza desde Venezuela.



lunes, 23 de marzo de 2020

SAN ROMERO DE AMERICA


El ángel del Señor  anunció en la víspera...
     El corazón de El salvador marcaba
     24 de marzo y de agonía.
     Tú ofrecías el Pan,
     el Cuerpo Vivo
     -el triturado cuerpo de tu Pueblo;
     Su derramada Sangre victoriosa
     -¡la sangre campesina de tu Pueblo en masacre  que ha de teñir en vinos de alegría la aurora conjurada!

     El ángel del Señor anunció en la víspera, y el Verbo se hizo muerte, otra vez, en tu muerte;  como se hace muerte, cada día, en la carne desnuda de tu Pueblo.

     ¡Y se hizo vida nueva   en nuestra vieja Iglesia!

     Estamos otra vez en pie de testimonio,
     ¡San Romero de América, pastor y mártir nuestro!
     Romero de la paz casi imposible en esta tierra en guerra.
     Romero en flor morada de la esperanza incólume de todo el Continente.
     Romero de la Pascua Latinoamericana.
     Pobre pastor glorioso,  asesinado a sueldo,  a dólar,  a divisa.

     Como Jesús, por orden del Imperio.
     ¡Pobre pastor glorioso,  abandonado
     por tus propios hermanos de báculo y de Mesa...!  (Las curias no podían entenderte: ninguna sinagoga bien montada puede entender a Cristo).

     Tu pobrería sí te acompañaba,  en desespero fiel, pastor y rebaño, a un tiempo, de tu misión profética.
     El Pueblo te hizo santo.
     La hora de tu Pueblo te consagró en el kairós.
     Los pobres te enseñaron a leer el Evangelio.

     Como un hermano herido por tanta muerte hermana,  tú sabías llorar, solo, en el Huerto.
     Sabías tener miedo, como un hombre en combate.
     ¡Pero sabías dar a tu palabra,  libre,  su timbre de campana!

     Y supiste beber el doble cáliz  del Altar y del Pueblo, con una sola mano consagrada al servicio.
     América Latina ya te ha puesto en su gloria de Bernini  en la espuma aureola de sus mares,   en el dosel airado de los Andes alertos,  en la canción de todos sus caminos, en el calvario nuevo de todas sus prisiones, de todas sus trincheras, de todos sus altares...

     ¡En el ara segura del corazón insomne de sus hijos!

     San Romero de América, pastor y mártir nuestro:

     ¡Nadie hará callar tu última homilía!

CREER ES TRANSFORMAR…vayan y transformen el mundo…

Pedro Casaldáliga


viernes, 20 de marzo de 2020

CARACTERÍSTICAS DE UNA SANTIDAD ORIGINAL


Además de las características de una santidad tradicional, Mons. Romero, presenta algunas notas que lo hacen un santo diferente, un santo especial, un santo difícil de comprender y, por supuesto, de seguir:
-       SANTIDAD PROFÉTICA: sin duda esta fue una característica muy especial, específica y novedosa en Mons. Romero; el anuncio y la denuncia que hizo durante sus 3 años como Arzobispo lo han catapultado a nivel mundial, difícilmente encontramos desde los profetas del Antiguo Testamento, un profeta con tanta fuerza; él era consciente de ese su talante profético: “Responsabilidad profética que ustedes tienen como pueblo de Dios y, yo como jerarquía; en el nombre y con la autoridad de Cristo, el gran profeta, ustedes y yo formamos dentro de nuestra propia vocación, la misión profética de la Iglesia” (15 junio 1979). “Es obra de Dios, y por eso no tenemos miedo a la misión profética que el Señor nos ha encomendado. Ya me imagino que alguno dice: «¡Ah, se  está creyendo profeta!». No es que me crea profeta, es que ustedes y yo somos un pueblo profético, es que todo bautizado ha recibido participación en la misión profética de Cristo… Nunca me he creído profeta como en el sentido de único en el pueblo porque sé que ustedes y yo, el pueblo de Dios, formamos el pueblo profético, y mi papel únicamente es excitar en ese pueblo su sentido profético que no lo puedo dar yo, sino que lo ha dado el Espíritu” (14 julio 79).

-       SANTIDAD POLÍTICA: otra de sus grandes habilidades fue saber iluminar sabiamente las realidad socio-políticas que se vivían en su tiempo: “a la luz de la Palabra divina que revela el proyecto de Dios para la felicidad de los pueblos, tenemos el deber, queridos hermanos, de señalar también las realidades; ver cómo se va reflejando entre nosotros o se está despreciando entre nosotros, el proyecto de Dios. Nadie tome a mal que a la luz de las palabras divinas que se leen en nuestra misa iluminemos las realidades sociales, políticas, económicas, porque de no hacerlo así, no sería un cristianismo para nosotros…  Ya sé que hay muchos que se escandalizan de estas palabras y quieren acusarla de que ha dejado la predicación del evangelio para meterse en política, pero no acepto yo esta acusación, sino que hago un esfuerzo para que todo lo que nos ha querido impulsar el Concilio Vaticano II, la Reunión de Medellín y de Puebla, no sólo lo tengamos en las páginas y lo estudiemos teóricamente, sino que lo vivamos y lo traduzcamos en esta conflictiva realidad de predicar como se debe el Evangelio... para nuestro pueblo… (23 marzo 1980)
-       SANTIDAD EN FIDELIDAD AL PUEBLO: si como decíamos antes, Mons. Romero fue fiel a la Iglesia, pero, tampoco lo fue menos al pueblo: Pero quiero asegurarles a ustedes, y les pido oraciones para ser fiel a esta promesa, que no abandonaré a mi pueblo sino que correré con él todos los riesgos que mi ministerio me exige... (11 noviembre 1979)

-       SANTIDAD EN LA PERSECUCIÓN Y EL MARTIRIO: la comisión de teólogos aprobó, a principios de año, el reconocimiento de la muerte “in odium fidei” y el Santo Padre lo ratificó posteriormente. Y es que Mons. Romero vivió la persecución y el martirio por odio a la fe, por odio a la justicia, a la verdad y a los pobres: como rumores los creo también los que me avisaron esta semana que yo también anduviera con cuidado que se estaba tramando algo contra mi vida. Yo confío en el Señor y sé que los caminos de la Providencia amparan a quien trata de servirle (7 enero 1979); Qué hermoso poder decir como Cristo: «Todo se ha cumplido». En mi vida no he sido más que un poema del proyecto de Dios y de mi propia realización. Me he realizado tal como Dios quería, he seguido la vocación que Dios me dio. He tratado de ser como Dios quería que fuera (13 abril 1979). Así completo mi consagración al Corazón de Jesús que fue siempre fuente de inspiración y alegría cristiana en mi vida. Así también pongo bajo su providencia amorosa toda mi vida y acepto con fe en Él mi muerte por más difícil que sea… Me basta para estar feliz y confiado saber con seguridad que en Él está mi vida y mi muerte, que a pesar de mis pecados en Él he puesto mi confianza y no quedaré confundido” (último retiro 25 febrero 1980)
En esta gran solemnidad de tu beatificación, reiteramos, Mons. Romero, nuestro compromiso de seguir los pasos de Jesús de Nazaret a tu estilo, en una Iglesia pobre para los pobres.
 Fuente: SICSAL 2015